21 de noviembre de 2009

¿CRISIS DEL PERIODISMO O CRISIS DE LA INDUSTRIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN?

Foto con licencia CC. Colección Flickr de Eli Nixon.


Con el secuestro del Alakrana, felicidades a las familias, se han avivado los comentarios sobre los males de la prensa. Las tertulias en las radios cada vez dedican más tiempo a tratar sobre los problemas del oficio. Se percibe en la profesión un contenido o apocalíptico desánimo -según temperamentos- sobre el futuro de unos medios que se rinden con tanta fatalidad al rito de convertir los acontecimientos y los hechos en productos de campañas políticas interesadas o en infobasura.


Si unimos este desánimo con la evidencia empírica de la pérdida de vigor económico del sector y su caída de audiencias no es de extrañar que jeremías de todos los colores y tendencias anuncien las cuatro plagas de Egipto y el fin del poder de los mass media.


Solo faltaban, en España, para dibujar el perfil de la crisis, el anuncio de despidos y de cierres por babor, el ABC, y por estribor, diario Público. Y el caso español no es excepcional. En el mundo entero se están produciendo reestructuraciones, pongamos por caso la agencia AP.


Yo tengo la teoría, nada original, no se crean, de que lo que está en crisis no es el periodismo en sí. Lo que está en crisis aguda, por agotamiento del modelo de negocio, es la industria de los medios de comunicación que ha dado cobijo al periodismo en los tiempos modernos.

El periodismo no es más que la transmisión de noticias y conocimientos y el relato ameno de los mismos. En ese sentido el periodismo existirá siempre que el ser humano viva en sociedad. La única diferencia será sobre el lugar que ocupe el periodista en el espacio social, su rol social.


El primer periodista fue aquel que a la vuelta de un viaje le contó a la tribu aquello que había visto. El que lo contaba mediante palabras era el reportero, si lo hacía mediante imágenes el fotógrafo. No cobraban un duro pero seguramente de su habilidad en el relato dependía que sus colegas les surtiesen de algún que otro bocadillo y bebida espirituosa. Y con las noticias llegó la competencia entre narradores. Desde el estilo más sucinto y “científico”- el toque Herodoto para entendernos- al más literario y barroco- pongamos de ejemplo al ciego Homero. La noticia se acompañaba del conocimiento- el periodista y el espía son profesiones paralelas- sobre la realidad remota. Y todo ello se aderezaba con el arte de contar- de la palabra cuento, que no cuenta.


Y así fue a lo largo de muchos siglos. El ciego Homero se convirtió en el ciego de los pliegos de cordel con sus truculentas historias de crímenes y el viejo Herodoto fue relevado por generaciones de cronistas al servicio de reyes y señores.


Tuvo que llegar el capitalismo moderno, la gran aventura colonial y la Ilustración para convertir el periodismo en algo más que un negocio de ciegos, cronistas y pintores de estampas. Una pujante industria naval, una poderosa clase comercial burguesa y unos financieros avispados dieron ocasión a la creación de innumerables gacetas y gacetillas, primer domicilio de un nuevo periodismo corporativo e industrializado. El periodista moderno se distinguió por crear noticias y no limitarse con ello al simple ejercicio de transmitirlas. Las noticias se generaban en los despachos de los hombres de fortuna.


Y así estábamos cuando en Europa y en América se crearon las democracias de masas. Un nuevo protagonista entró en el juego: el político. Y una nueva industria: los medios de comunicación masivos.


Unen en su proyecto la noticia, el conocimiento y el ocio como en los viejos tiempos pero mediante una fórmula más comercial. Buscando el rendimiento económico para los nuevos señores de la industria. Son la versión más depurada y potente de la vieja profesión de periodista. Aquel que informaba de lo que sus ojos habían visto en lejanos países o descubierto debajo de la manta, que transmitía conocimientos y se traía la fórmula de la pólvora de Oriente y que por demás, lo hacía con arte. El cine nos ha dejado espléndidos testimonios de esa edad de oro de la comunicación de masas. Ciudadano Kane, Aquellos chalados con sus locos cacharros o Primera Plana son algunas de ellas.


La prensa desarrolla su negocio a través de nuevos soportes y medios que le dan riqueza y nuevas oportunidades de negocio. La radio y la televisión multiplican la potencia de los grandes consorcios multimedia y no se canibalizan entre ellos. La publicidad de masas y los ingresos multimillonarios que la misma ofrece a los medios de comunicación permite liberar a los propietarios de los mismos, y en alguna medida a los periodistas, de la presión directa de los grupos de poder político. El momento cumbre de ese modelo de prensa es en España la época de la transición. Nunca los medios en nuestro país, incluyendo la propia televisión pública, dispusieron de unos espacios de mayor libertad e influencia social. En EEUU la crisis Watergate y otros acontecimientos ponen de manifiesto el poder de instituciones tan poderosas como el NYT o el Washington Post.


Los años 90 representan el canto de cisne de tan poderosos medios. Son los años de la CNN, de PRISA en España, etc. Pero algo se cruza por medio. Tenemos la tentación de señalar a Internet y el acceso gratuito a las noticias como el origen y la causa directa de la crisis del mass media. Pero puede que las cosas no sean tan claras. Puede que la causa original sea la crisis de legitimidad producida por la emergencia de formas de entretenimiento en las TV como el reality show y los espectáculo-basura. Puede que la crisis tenga más que ver con la caída de la calidad de la información. Con aquellas escenas virtuales que nos sirvieron en las dos guerras de Iraq. Con la estrecha y poderosa alianza entre los señores de la prensa, de la política y los grandes consorcios financieros y empresariales. O con los espacios de libertad y de ética que los propios periodistas fueron cediendo o vendiendo a sus patronos y a las empresas clientes a cambio de una supuesta estabilidad en el puesto de trabajo o para generar nuevas oportunidades de trabajo fuera de los medios: los famosos gabinetes de prensa en las empresas, hoy convertidos en poderosos departamentos de comunicación y cuyo negocio no es precisamente la difusión de noticias.


Con una profesión basada en una especie de reedición del gremio medieval. Becarios y jóvenes licenciados cobrando miserias en la supuesta creencia de estar aprendiendo el oficio cuando muchas veces era al revés. Eran los becarios los que aportaban un conocimiento más depurado de las nuevas tecnologías. Y los veteranos, muchos de ellos zotes y analfabetos tecnológicos, los que aprendían. Con unas castas de “maestros” del oficio colocados en las cúpulas empresariales y al margen de la vida en las redacciones. Con otros profesionales migrando al mundo de la empresa o de la política para legitimar en muchas ocasiones prácticas corporativas equívocas gracias al viejo reflejo de “perro no come perro”. Para que seguir. Todo el mundo sabe de qué va el asunto.


Pero en estas que llegó el comandante y mandó parar. Caen los valores en bolsa de los medios y con ello sus accionistas buscan nuevos negocios y restan capital a medios muy necesitados de ellos para financiar cambios tecnológicos y culturales. Los señores de la industria y de la banca ya no quieren saber nada de la prensa. Ya no practican aquello de “para que voy a comprar periodistas si puedo comprar periódicos”. Esta crisis económica ha evidenciado la escasa capacidad de los medios para convertirse en testigos de cargo del fracaso de un modelo económico. O para escribir la crónica de los resultados sociales de ese fracaso. Nunca hemos tenido unos periódicos, radios o cadenas de televisión tan empeñados en endulzar la vida a nuestros ciudadanos mediante el recurso de brindar espacios crecientes a nuevas secciones llenas de glamour, de modas, de modos de vida. Nunca como hoy el publirreportaje se ha convertido en el género dominante en nuestros medios.


Hoy surgen, sin embargo, nuevas oportunidades para dar un giro a la forma de hacer periodismo. Gracias a las nuevas tecnologías de captación y transmisión digital de noticias, más baratas, más rápidas e integradas-sumando video, audio, foto y texto- es posible crear nuevos formatos de medios de comunicación. El concepto de redacción, de mesa de redacción puede estar siendo superado. Los lectores están al otro lado del ordenador de tu casa y pueden llegar a conocer tu marca y tus servicios. Es lo que se ha dado en llamar el periodismo “hiperlocal” o periodismo digital de barrio. Microaudiencias que la industria tradicional no sabe cuidar. Lo mismo cabe decir del periodismo orientado a grupos profesionales, a sectores de empresa, a colectivos sociales y en general a públicos segmentados de mil y una formas.


Otra cosa es el mecanismo por el cual hacer rentable el negocio. Al final solo la profesionalidad, sea del color que sea, puede mantener en pie estructuras de transmisión de noticias o de conocimiento. Pero las formas de construir periodismo barato existen y van desde herramientas libres de gestión de contenidos, plataformas de difusión a través de las nuevas redes sociales y, como decía antes, soportes digitales de gran calidad y bajo coste de adquisición y que vienen incorporados de “serie” en el equipamiento de cualquier ciudadano del primer mundo. La “empresa”, la organización que de forma a esos nuevos proyectos no necesitará invertir en equipos costosos, en locales caros ni en estructuras legales costosas, con una cooperativa de empleo ya vas listo.


Ingresos. En España es inconcebible todavía crear negocios a escala local o de segmento. Falta la cultura social que permita dar credibilidad a estos pequeños negocios. Y falta sobre todo la existencia de un mundo empresarial, de unos clientes, que se crean el producto. Pero, perdonar por lo que voy a decir a continuación, falta el espíritu de lucha que anime a los nativos digitales, a los jóvenes, a creerse que esto pueda ser una forma de vida. No me imagino a mis sobrinos saliendo por la mañana a vender servicios a los comercios del barrio, a los tenderos, a los taberneros y a los panaderos. A ver si con la experiencia que contaba en un post de hace unos días de JWT Delvico en Malasaña por lo menos ven que la cosa puede ser divertida. La mayoría tenderán a pensar que la solución es que la “empresa”, el invento, se lo patrocine Repsol, Acciona o el ayuntamiento. Y eso es imposible. El negocio es el tendero, es el fabricante de bienes o servicios que interesen a la comunidad. No hay otro. Pero tardarán en llegar.


Mientras tanto crear contenidos tiene sentido. Los que llevan construyendo sus blogs locales son unos adelantados. Lo hacen por el placer de construir. Solo buscan el afecto de sus amigos o vecinos. Conozco unos cuantos que en ningún momento han pensado que esas cosas que escriben puedan producirles ingresos. Pero muchas veces sus creaciones, sus investigaciones, fotos, videos, reportajes pueden ser la materia que aliente esos nuevos negocios locales.


Hace falta dar un salto comercial. Ser capaces de crear reportajes que hablen de nuestros comercios. Vuelvo a repetirlo: la experiencia Delvico es impresionante en este sentido. ¿Qué se puede facturar por ese tipo de servicios? Pues hay que preguntarlo. El dueño de un restaurante me pidió precio por escribir su biografía. No llegamos a un acuerdo. La señora de la boutique dice que le gustaría que alguien hiciese un video de su negocio pero al final se lo encargó a su sobrino que es “un artista”. Será lento, seguro. Tengo una prueba para saber que así serán las cosas. He escrito bastantes crónicas de establecimientos en 11870.com. Lo he hecho con cariño, porque me ha gustado. Nunca, miento, casi nunca esos establecimientos me han llamado para darme las gracias. No sé si los de 11870, ahora creo que pertenecen al grupo Vocento, algún día se harán ricos a costa de los negocios que recomiendan los baratos cronistas que hasta hoy estamos creándoles los contenidos. Tengo muchas dudas. Primero por lo difícil que resulta sacarles los cuartos a los tenderos españoles. Y segundo por su modelo de negocio: piensan en los grandes espacios: España. No piensan en los pequeños espacios: el barrio de Chamberí pongamos por caso.


Además son muchos los buitres que ya están divisando el negocio. No es que tengan capacidad para hacer bien las cosas pues piensan que reproduciendo el modelo de becarios o practicando el copio y pego de los grandes medios o de los blogs es posible crear productos atractivos. Cuentan además con la aparición de una supuesta clase de comerciantes a los que les atraerán crecientemente estas cosas de los nuevos medios y las redes sociales. Me temo que algunas experiencias solo sirvan para retrasar el proceso. Estoy viendo en estos días una experiencia de prensa ciudadana en Madrid, que me llama la atención por la pobreza de contenidos y por las formas de gestión tan poco profesionales. Algunos se creen que con una plantilla y un becario se van a forrar. Sin embargo sí que conozco micromedios o medios hiperlocales con muy buena pinta como SomosCentro, en Madrid o Crónica 3 A Mariña, en Galicia.


Por otra parte la confianza mesiánica que se tiene en las redes sociales me parece contraproducente. Facebook y Twitter son buenas herramientas para la comunicación. Pero los contenidos no se crean solos. Las personas podemos aportar valores, ideas, soporte, lo que queramos, pero transmitir o crear conocimiento, revelar lo que alguien trata de ocultar, identificar la noticia entre la hojarasca exige algo más que amateurismo o de militancia. Salvo que queramos volver al periodismo primitivo y por una cervecillas estemos dispuestos a perder la vida en los frentes de batalla o a quedarnos ciegos delante del ordenador.


Como verán ustedes sigo creyendo que el periodismo es un oficio necesario. Y que el periodista tiene su sitio en nuestra sociedad. No será, seguro, un sitio tan encumbrado como en estos últimos años. Pero sí que puede ser un espacio algo más respetado por los ciudadanos.


Después de esta clase gratuita espero que por lo menos dejes algún comentario. Alguien del oficio, un gurú, me acaba de decir que mi blog es estupendo en contenidos pero que no cuido a mis clientes y solo les hablo de lo que me interesa a mí, que no soy capaz de convertir esto en una comunidad. Hay que joderse con los profetas. Espero reformarme. Ya es hora, justo cuando el blog cumple su cuarto aniversario.



18 de noviembre de 2009

Una foto de la Plaza de Olavide de 1913


Esta foto de la Plaza de Olavide la he copiado del blog Arte en Madrid. A su vez la autora del blog, Mercedes Gómez, la había localizado en el blog Memoria de Madrid. Quien posiblemente la encontró en el Museo Municipal de Madrid, depositario del original con toda seguridad.

Este viaje por la nube digital me ha permitido conocer el blog de Mercedes que es estupendo, al tiempo que me ha permitido leer una entrada sobre la Plaza de Olavide de mucho mérito que a los amigos de nuestro barrio les recomiendo vivamente.

Diré que los dos edificios que se ven a la izquierda de la foto, entre Jordán y Trafalgar, son los que siguen existiendo en la actualidad. Apenas han sufrido cambios.

Mercedes tambien ha encontrado la foto de la fuente original que dio forma a la Plaza en sus tiempos mas remotos. De esa fuente escribí en algún momento.

Pero el viaje tiene mas revueltas. No se lo pierdan. Unos días antes mi colega en estos menesteres de la blogosfera Ricardo Márquez, creador junto con otros esforzados compañeros de aventura literaria de Historias Matritenses, cuyo enlace permanente lo tienen ustedes en la parte derecha de esta página, me hizo llegar un mensaje sobre la existencia de una foto muy curiosa de la Plaza de Olavide.


La foto la recoge ZUGA1938 en su colección de Flickr.

Es del año 1938 y fue tomada por Teodoro de Anasagasti (CRRSM). Anasagasti, alguna vez he escrito sobre él, fue el extraordinario arquitecto que tuvo que encargarse de la recuperación y de las obras de saneamiento, desescombro y seguridad de aquellos edificios de Madrid dañados por los obuses que desde el frente de la Universidad lanzaba el ejército franquista. A la plaza de Olavide le tocó su ración de plomo. El edificio fue reconstruido. Todavía queda viviendo en la finca una vecina de aquellos tiempos. La restauración logró mantener la estructura general del edificio. Se puede comprobar mediante esta foto actual, también perteneciente a la colección de ZUGA1938.


Pues ya ven ustedes. Viajando por la nube además de hacer amigos uno se encuentra con estas joyas.

Gracias a Mercedes y gracias a Ricardo.

15 de noviembre de 2009

Comercio de barrio y rescate de la imagen de la publicidad

Alimentación Relloso from JWTDELVICO on Vimeo.



Cuando uno ha perdido mucha de su fe en la publicidad llega un pequeño milagro que le reconcilia con el oficio.

JWT Delvico, una de las grandes ageencias históricas, instaló sus oficinas en la castiza y madrileña calle de la Palma. La calle de la Palma no es precisamente la avenida Madison. Es el centro del populoso y rebelde barrio de Malasaña. Sus calles son el escenario de una rica vida vecinal diurna y nocturna. Superados en alguna media los problemas que aquejaron a la vecindad en los años 80 y 90- drogas, especulación y abandono- recobró en los últimos años parte del vigor perdido.

Un creativo de la agencia fascinado por la riqueza y la vitalidad del barrio se le ocurrió proponer a los comercios la realización de videos y de pequeñas campañas de publicidad. Convertir Malasaña en un Soho madrileño. Esa era la intención.

Tienen el resultado agrupado en una página web que les recomiendo repasar. Cada comercio ha exigido a los équipos creativos un esfuerzo especial. Tiendas de ultramarinos, talleres de bicicletas, librerías, mis queridos amigos de las Bodegas Rivas, restaurantes criollos de Nueva Orleans, etc. Piezas de video, cartelería, grafismos, espacio comunitario para opinar...

Ya les digo, una delicia. A ver si otras agencias se animan y construyen piezas para los establecimientos de su barrio. Eso si que sería un rescate de la imagen de la publicidad

Bien por JWT y felicidades a sus creativos.

9 de noviembre de 2009

Berlin 1989. Fotos de autor anónimo


Estuve en Berlín meses después de la caída del muro, ya era 1990. No había dado tiempo a los profundos cambios que ahora se pueden observar y la zona del Este, la más monumental, se diferenciaba con claridad del Berlín occidental. Tengo que reconocer que me resulto más atractiva por lo diferente que era de las ciudades del mundo capitalista, menos luces, apenas anuncios publicitarios, tranvías antiguos. De apariencia más triste por lo sombría y también más pobre. Casi no tuve tiempo de pasear de día; la noche fría y con lluvia daba una imagen fantasmal a muchos edificios que años más tarde volví a ver restaurados.

Cerca de la Puerta de Brandenburgo, bajo la lluvia, se desplegaban puestecitos de venta, la mayoría en el suelo, de todo tipo de recuerdos sacados de los desvanes y no tan desvanes de la Alemania del Este: centenares de gorros militares , medallas y otras condecoraciones, botas, capas, cinturones, trocitos del muro, o por tal se vendían.

Entre aquella amalgama me llamaron la atención unos calendario para el año 1991, en el que cada mes iba acompañado de una magnifica foto del muro y su caída. Desde entonces me he paseado con él en las diferentes mudanzas de casas y despachos realizados estos últimos veinte años. Siempre me pregunto que será de aquel chico con alma de artista

.

Sólo me traje de aquel viaje el calendario, me gustaría saber quien fue su autor para no dejar en el anonimato esta pequeña muestra de arte callejero.

Isabel








Atunes, alakranas y señores feudales

En la época de los Medina Sidonia las gentes se acercaban a Tarifa y a Zahara “a por atún y a ver al Duque”. Hoy los atuneros bajan a Somalia a por atún solamente. Pero hay veces que se encuentran con algún señor feudal que les exige un tributo. A ese tributo en los tiempos modernos le damos el nombre de secuestro. Y al señor feudal que lo exige le llamamos pirata. Ya no son los tiempos en los cuales los señores compraban el derecho a cobrar impuestos en nombre del rey y a ejercer el corso por los mares de Su Señoría.

Pero esa historia los pobres marineros, pescadores o arrantxales no la conocen. Ellos se embarcan en los atuneros por una soldada aparentemente alta y durante una campaña que dura cuatro meses. Pasan previamente por el balneario de las Seychelles. Y sus patrones les dicen que no se preocupen. Que tienen contratados unos seguros que, en caso de riesgo, les facilitarán el sustento a sus familias.

Y sus patrones, los armadores, tienen a su vez unos nuevos señores a los que servir. Los magníficos restaurantes metropolitanos que sirven el atún rojo en sus mesas. Selladito solo, por favor, vuelta y vuelta.

Y ahora la clientela del atún rojo anda revolucionada. Van pidiendo al gobierno que se apiade de los pobres marineros y que pague el impuesto de los señores de la guerra de Somalia. Que ponga en libertad a los terroristas detenidos. Ustedes saben que ambas cosas están prohibidas en España. Que nuestra legislación antiterrorista está escrita a desprecio de la compasión. Aquí tenemos presos por haber pagado rescates. Y aquí hay, o ha habido, jueces condenados por poner en libertad a presos condenados o preventivos sin las debidas garantías legales.

Aquí nos hemos hartado de decir que las víctimas no tienen derecho a marcar la agenda política. Aquí nos hemos tirado años manipulando a las asociaciones de víctimas para que sus manifestaciones públicas coincidiesen con las del partido de gobierno o de oposición del turno correspondiente

Yo solo digo que renuncio a pedir en mi restaurante preferido el atún rojo a la plancha con salsa de pimiento. Que renuncio a pedir a las familias de los pescadores que se abstengan de intervenir en política. Que no pasa nada por poner en libertad a dos presos si con ello conseguimos la libertad de nuestros conciudadanos. Pero a cambio les pido que no me hablen mas de teorías sobre como luchamos contra el terrorismo.

Y por último deseo que mañana se haya resuelto el problema. Pero el de fondo:
-que los somalíes dispongan de un estado de derecho
-que los africanos tengan acceso en condiciones privilegiadas a los recursos de una pesca sostenible. Por cierto que al final pongo un video en el que el asunto de los piratas se ve de una forma distinta. Siempre hay muchos puntos de vista para cada cosa.
-que se acaben las campañas de pesca depredadoras de las flotas españolas, coreanas y japonesas.
- y por encima de todo cuando los patrones de pesca españoles hablen por la radio nunca digan “han llevado a tierra a dos españoles y a un vasco”.

He dicho


Y he aquí el video del que hablaba


7 de noviembre de 2009

Prohibiciones, palizas a muerte y manías



Los waziris siempre hemos bailado al ritmo de los tambores", dice Kamal Mehsud. ¿También las mujeres? "También, aunque separadas de los hombres", precisa. "Pero ahora los talibanes no lo permiten".

Así se explica hoy en El Pais el cantante Mehsud. Los talibanes consideran que la música es pecado salvo cuando exalta las glorias y heroicidades de los propios talibanes.

Hoy tambien a través de El País conocemos que una mujer marroquí fue cruelmente maltratada por unos paisanos suyos por no llevar el velo musulmán. Y eso ha pasado en el centro de La Mancha, en la tierra de Don Quijote. En España.

Dos noticias en la misma clave y en el mismo día. Realmente da que pensar el asunto. ¿que mecanismo mental podrá llevar a unas personas a querer imponer sus ideas a muerte a los demás?. Y no hablamos de imponer creencias religiosas. Hablamos de declarar la música como una actividad prohibida y amenazar con la muerte a grandes o pequeños intérpretes de folklore que se limitan a reproducir un arte creado por generaciones. O hablamos de imponer que una mujer, muchas mujeres, se cubran el rostro a beneficio de unas manías impuestas por sus propios fanáticos vecinos.

Este fin de semana el regalo musical del blog trae al protagonista de la noticia: el músico waziri Kamal Mehsud. Ustedes me dirán que daño puede hacer esta música al mundo. A mi me encanta, por cierto.

1 de noviembre de 2009

Nelly Omar. 100 años de la música popular argentina



Esta señora está a punto de cumplir 99 años cuando ofrece este recital en el Luna Park de BBAA. Es en mayo de 2009. Su historia es la de la música popular argentina. Ella es la Malena de Homero Manzi. Su vida es la crónica del tango. Su voz natural, que no ha pasado por otra escuela que los tablados de los cafés y los teatros, sigue siendo la voz mas honesta del tango argentino vivo. Es tan moderna que tiene hasta perfil en Facebook y te puedes hacer admirador de ella.

En España no la conocemos mucho. Pero da la casualidad que en Radio Tres dan un programa de tangos los domingos por la mañana. Lleva el programa un señor con nombre griego- Dimitri Papanikas- y acento de rabino de Nueva York. Y hoy el programa estaba dedicado a Nelly Omar. El programa que recomiendo por lo exótico del tema- hace años era bastante normal disfrutar de programas de tango en la radio española, hoy es casi imposible- se llama Café del Sur. Puedes descargar los podcast o escucharlos en esta dirección.

Perdonen por el retraso de colocar el regalo musical del fin de semana, pero es que youtube ha tenido una avería o mi ordenador no estaba por la labor.

27 de octubre de 2009

Visitando París de nuevo con unas amigas



Mientras que me pienso de que forma cuento aquí mis aventuras parisinas y francesas de los primeros años 70 a petición de uno de mis fans, mi amigo Adanes, dejo un pequeño regalo.

Un paseo por la rue Montorgueil, cerquita de Les Halles, acompañado de tres o cuatro amigas de la música moderna. Muy cerca de aquí podeis encontrar una calle que se llama Cairo con una galería mercado bastante interesante. Y relativamente cerca también la rue St Denis con sus canallas y putas incluidos. Pero si sois amigos del arte el Centro Pompidou está a un pasito.

25 de octubre de 2009

Cajas de Ahorro y Política

A cuenta de la polémica por el nombramiento del próximo presidente de Caja Madrid parece que el único tema de interés sea si el PP nombra a un político o a otro o si el PSOE e IU a cambia de taparse la cara logran más o menos prebendas representativas para los suyos. Parece que existe el consenso generalizado entre las fuerzas políticas para que las cabeceras ejecutivas de estas instituciones sean ocupadas por políticos designados por las fuerzas parlamentarias mayoritarias en cada respectiva comunidad autónoma.

¿De quién son las Cajas? El modelo no lo dice claramente. Sabemos que no son sociedades anónimas y que no existen unos titulares privados o particulares que puedan alegar su propiedad. Se definen a sí mismas como “instituciones sociales” que operan en los mercados financieros bajo el marco de las leyes civiles y mercantiles, que dependen de unos “patronatos” y son supervisadas por los gobiernos de las Comunidades Autónomas en las que tengan ubicados sus órganos de gobierno así como por la autoridad del Estado en cuestiones monetarias, crediticias que no es otro que el Banco de España.

Tienen unos órganos de gobierno cuyo vértice es la llamada Asamblea General que en principio define las líneas de trabajo de la institución, aprueba las cuentas y nombra a los Consejos de Administración y otros órganos de gobierno como los de auditoría, etc.

En teoría esa asamblea general- organismos multitudinarios por cierto pues pueden llegar a tener cientos de miembros- tiene un carácter representativo de los poderes locales y territoriales, de los “impositores”- titulares de cuentas corrientes- , del personal y de otros organismos como los sindicatos y la patronal. Algo así como el famoso lema de la democracia orgánica franquista: municipios, sindicatos y familias.

A la hora de la verdad ni siquiera los impositores son elegidos democráticamente- ¿usted ha votado alguna vez como titular de una cuenta a favor de alguna candidatura?- pues existen una serie de mecanismos como los llamados “compromisarios” y sorteos previos. Después de tener cuenta durante muchos años en distintas Cajas de Ahorro yo no conozco a ninguna persona de mi entorno que sea miembro de esos órganos por tal condición, ni nunca he tenido la suerte de formar parte por sorteo de esa lista de compromisarios. Por supuesto que me alegro de no pertenecer a ese club.

Las cajas de ahorro tienen un viejo origen filantrópico y con los siglos se han ido acomodando de una forma u otra a la modernidad. Hoy parece que se están quedando algo obsoletas y que en su seno surgen muchas voces que hablan de reformas. Despolitización, entrada de capitales privados-le llaman cuotas participativas- y modernización- nunca concretan en qué consiste-. Los políticos sin embargo reclaman la dirección de las instituciones basados en su carácter social.

El caso es que ya se han convertido en unas máquinas tremendas de hacer dinero, o de perderlo, y a la sazón dominan más del 50% del negocio financiero en España. Y además parece que el control político no las ha dispensado de cometer errores monumentales en sus políticas de gestión. Los entendidos dicen incluso que son más frágiles que los propios bancos ante la crisis que estamos viviendo y que su modelo de negocio muy ligado a las operaciones inmobiliarias corre serios riesgos. Hay quien dice que la tradicional seguridad que durante muchos años ha hecho posible que las cajas tengan una alta credibilidad entre los públicos más populares puede estar a punto de perderse debido al comportamiento de los titulares de algunas cajas. Incluso en términos políticos escuchar a su máximo representante, un señor llamado Quintas, pedir el adelanto de las elecciones generales puede ponerte los pelos de punta. Uno piensa que a lo peor hemos creado un Frankenstein bancario, una criatura ingobernable. Esa criatura tiene además nombres propios. Toda una casta de supuestos profesionales, no solo son los políticos de partido, se han acomodado a los órganos de dirección de muchas cajas de ahorro y desde allí ejercen un verdadero poder caciquil. Son poderes fácticos que otorgan créditos en función de mantener una estructura clientelar de poder y se arrogan a veces hasta la posesión de mandatos divinos. No voy a dar nombres pero miren ustedes a los presidentes de algunas cajas de ahorro gallegas o al que fue hasta hace poco tiempo plenipotenciario representante del cabildo catedralico de una ciudad del Sur. Por lo menos el señor Botín tiene su patrimonio colocado en su banco y tiene que dar cuentas a unos accionistas. En las Cajas de Ahorro solo se da cuentas a Dios, si es el caso. La mayoria de las veces ni eso.

Si todo el sector financiero tiene que acomodarse a la crisis y cambiar su modelo nos preguntamos de qué forma las Cajas de Ahorro en España están preparadas. Está costando Dios y ayuda proceder a fusiones en el ámbito de las cajas de ahorro de la misma comunidad. Recordamos el caso de las Cajas sevillanas o en estos momentos las dificultades de la fusión entre las cajas gallegas o las catalanas. Hablar de fusiones, si es que ese es el modelo de salida que, oiga, yo no lo sé, entre cajas de distintas CCAA parece misión imposible.

Las obras sociales, por cierto dirigidas a veces por señores y señoras que son analfabetos funcionales- de esto hablaré en otro momento-, están sufriendo recortes en sus presupuestos de dos dígitos. Si es verdad que el verdadero sentido de las Cajas son sus Obras Sociales por qué esos recortes. Seguramente que antes habría que proceder a saneamientos que no pusieran en cuestión los presupuestos de gasto social. Digo yo que recortar los honorarios de los ejecutivos, las dietas de los órganos de gobierno, incluso, los sueldos o el nivel de empleo serían fórmulas más adecuadas. Mucho me temo que las obras sociales serán el pagano de las crisis y de la caída de beneficios.

Ahora en Madrid la duda es si el próximo presidente será el señor Rato o el amigo de la Doña, un tal Ignacio. A mí que quieren que les diga: me da absolutamente lo mismo. Creo que el problema es otro. Se trata de encontrar un sistema para que las Cajas sean gobernadas lo más democráticamente posible. Creo que los parlamentos regionales deben tener su voz. Pero mucho más importante que eso es que los clientes, los deudores, las empresas y particulares tengan su asiento en los órganos de control de una manera más directa, más clara y mas legítima. Y que el Banco de España y el gobierno de la nación se pongan las pilas y acomoden las leyes de regulación de estas instituciones a los tiempos que vivimos. ¿Qué es eso de decir que en Madrid los partidos que forman la Asamblea se lo comen y lo guisan? Zapatero tiene que entrar a saco para conseguir, al margen de quien sea el señorito que ocupe la presidencia de la Caja de Madrid, que Cajamadrid y el resto de las cajas se democraticen y se gestionen no solo de forma profesional, odio esa palabra, sino sobre todo de manera social. A fin de cuentas esa es la palabra que las caracteriza y que las define. ¿Qué significa ser “social” en el siglo XXI?

Esa es la pregunta. Lo demás ganas de aburrir al personal.

17 de octubre de 2009

La ovejita lucera




No se si a ustedes les pasa. De vez en cuando una canción, una melodía se te viene a la cabeza y con ella te sientes asaltado por recuerdos, por imágenes, hasta por olores.
Tengo yo una ovejita lucera es una canción popular de los 50. Por los patios de mi casa, con las sardinas saltando de olor desde la sartén para toda la comunidad, con el ruido de la cuerda de tender atrás y adelante, me llega el rumor de aquella ovejita.

Mucha gente piensa que esta parodia de Krahe, Perez y Sabina es el origen de aquella canción.

Pues no señores. La canción la cantaba Pepe Mairena y aqui tienen la versión en audio original


Bueno, pues aquí les dejo el regalo musical de la semana. Hoy estoy sinestésico. Debe ser el catarro.
Cuídense.

14 de octubre de 2009

Arte urbano en escenarios rurales


Que conste que la historia, la anécdota que sigue, puede ocurrir en cualquier pueblo o ciudad de España. Ha dado la casualidad de haber sido en Plan, Huesca. El famoso pueblo de la primera caravana de mujeres en 1985.

Nos dicen que el artista danés Per Kirkeby, del que nuestros amigos son devotos, expone una de sus obras-escultura en ladrillo en el pueblo pirenaico de Plan.

Como estamos en el Valle de Arán ni cortos ni perezosos decidimos dar un rodeo de unos 150 kilómetros viajando del occidente catalán al oriente aragonés a través de Francia. Elija usted el llamarnos raros o simplemente mire un mapa de carreteras para entender que los raros a veces lo somos a la fuerza. El caso es que pasamos por el Portillón, Luchon, por Saint Lary, por el túnel de Bielsa y por tantas localidades de montaña admirando sin solución de continuidad- por cierto que cosa será esta solución- el variado paisaje pirenaico que va desde lo bucólico de las praderias con ovejitas y vaquitas a lo agreste de las cumbres alpinas y con los colores del primer otoño como decorado de fondo. Uno que no se emociona ni embelesa precisamente con los paisajes naturales, soy urbanita por naturaleza- perdonen el chiste- tengo que reconocer que los Pirineos me fascinan.

Al final llegamos a Plan-perdonen por la rima, hoy mi escritura no da la talla- y aquí empieza lo bueno. Preguntamos a los viandantes por la localización de la escultura. ¿Sabe usted donde han colocado la estatua de Kirkeby? ¿Kirkeque? Ni idea. No se de que me habla. Si, es una especie de casa de ladrillo. Pues no tengo ni idea. Así una y otra persona. Al final alguien nos dice que por que no probamos en un pueblo cercano que se llama San Juan de Plan. No nos cuesta nada pues San Juan está lo que se dice a un paso. Allí las respuestas son todavía más descorazonadoras. Una señora nos mira como si fuésemos lunáticos. ¿Una estatua en San Juan? Otra joven nos dice que es solo veraneante pero que no se habla mucho con la gente del pueblo pero que le extraña que “aquí, precisamente aquí, vaya a poner el gobierno de Aragón una obra de arte”.

No se desanimen. Hay que insistir. Volvemos sobre nuestros pasos y al final unos ciudadanos que departen tranquilamente a la puerta de una nave industrial nos indican el camino. “Vayan ustedes hasta tal cruce, atraviesen un puente y a la izquierda en un parque encontrarán ustedes la casa”.

Dicho y hecho. Al final de un parque urbano de árboles algo escuálidos y raquíticos que contrastan con la magnificencia del paisaje pirenaico que rodea a la población, nos encontramos con la obra del artista danés instalada por el CDAN, organismo perteneciente al gobierno de Aragón. Disfrutamos con el juego de volúmenes. Con los paisajes recortados tras los huecos de la obra. Con las sensaciones de ver esta pequeña “casa de muñecas” en medio de un valle rodeado de enormes montañas. El sol del mediodía ofrecía un juego de sombras y de luces que reforzaban la mirada sobre el objeto. Al final sesión de fotos en búsqueda de la imagen adecuada.

Terminada la visita decidimos comer en un restaurante del pueblo. Por cierto que muy bien. Lo voy a recomendar en 11870.com. Ceps-boletus edulis-, níscalos, carne de buena calidad y vino del somontano. Pegamos la hebra charlando con algunas personas. Que bien que hayan puesto la escultura de Kirkeby en el pueblo. Respuesta: “yo no entiendo de arte pero a mi me parece una tontería”. ¿Y eso? “Mire usted aquí es obligado construir en piedra. No podemos construir en ladrillo”. Pero, bueno, es solo una obra de arte. “Será todo el arte que usted quiera pero es una casa en la que no pueden vivir las personas, de lo pequeña que es”. “No podría servir ni de establo para las vacas”. “Nadie del pueblo entiende para que sirve”. Es que el arte no tiene por que servir para nada en particular. Puede que solo sirva para jugar. “Pues entonces que inviertan en juegos para los niños”. “Los políticos tienen ideas absurdas y tiran el dinero”. “Seguro que el Teruel que conocen el ladrillo les ponen casitas de piedra y aquí ya ve, ladrillos”. “Además ¿sabe que para construirlo trajeron una cuadrilla de rumanos?” “Podrían haber dado trabajo al pueblo”. Al final cuando les decimos que hemos dado una vuelta de muchos kilómetros solo para ver esa obra nos miran con guasa. Estos madrileños que cosas más raras hacen.

Nos vamos del pueblo ciertamente confundidos. Nos hacemos preguntas. La primera es ¿tiene sentido invertir en estos montajes y no sumar a la inversión una pequeña partida en señalización? La segunda es sobre el significado de llevar el arte a los pueblos. ¿Dejar caer una obra como del cielo sin dialogar con los vecinos sobre el sentido de la misma? La tercera sobre la programación de arte y la experimentación en nuevos escenarios. Realmente uno piensa en derroches, en aventuras estériles. Siguen las preguntas.

Nos lleva a un debate en el coche sobre las comunidades autónomas. El debate termina en Medinaceli, en el kilómetro 150 de la A2. Una caravana de coches de vuelta del puente del Pilar. Tres horas más para llegar a casa.

Y yo que venía aquí a hablar sobre el Valle de Arán…..

7 de octubre de 2009

La ciencia española no necesita tijeras


La competencia entre los paises se expresaba hasta hace pocos años en términos de productividad, de acceso a los mercados finales y a las materias primas. Tambien por su centralidad geográfica. En último término en función de los recursos humanos. De la calificación y cualificación de sus trabajadores.

Hoy el aspecto central que determina el peso específico de cada pais en el escenario económico global es el nivel tecnológico y científico de las empresas y la presencia e importancia de fuertes instituciones públicas y privadas dedicadas a la ciencia, la tecnología y la innovación.

Como España no se ha caracterizado históricamente por su alto nivel en materia de conocimiento científico ni mucho menos de empresas bien dotadas tecnológicamente parece que tenemos un problema de encaje económico internacional. Pero no solo económico. Una sociedad próspera es por definición una sociedad culta. Y en España nos falta cultura. Perdimos las bases de la cultura popular sencilla y agraria mas tarde que las sociedades industrializadas de nuestro entorno y apenas hemos tenido tiempo de incorporarnos a las culturas urbanas sólidas del capitalismo maduro. Aquí seguimos siendo víctimas del nuevoriquismo y de una idea de la modernización muy fragil. De ahí vienen nuestras carencias del sistema educativo y la escasa preocupación ciudadana con los temas de la ciencia. Seguimos creyendo que el español es un señor muy bueno improvisando arreglos mecánicos de coches y electrodomésticos y resulta que los coches y las máquinas en general son cada día mas a prueba de chapuzas e inmunes al versatil y sagaz ingenio de nuestros artistas de la improvisación con un chicle y un alambre.

En esas estamos cuando el gobierno, que en teoría tiene bien aprendida la lección y se le empasta la boca con todas esas cosas tan bonitas del I+D+i, no se le ocurre otra cosa para los presupuestos del año que viene que meter un tajo en las cantidades previstas para investigación y ciencia. Además pretende tomarnos un poquito el pelo mediante trucos de ingenieria contable, en eso si que somos buenos los españoles por lo que se ve, y se nos cuenta que la contracción presupuestaria no es tal pues se compensa con el incremento de los recursos en forma de préstamos, procedentes muchos de ellos, por cierto, de los famosos programas de origen comunitario de la Agenda de Lisboa. Lo cuenta muy bien Ricardo de Querol en El País de hoy.

Por supuesto que el problema de la ciencia en España no se resuelve solo con presupuestos públicos. Posiblemente los presupuestos sean un instrumento secundario. Tengo la seguridad que la mejora del sistema educativo, no necesariamente ni únicamente el universitario, contribuirá mucho mas al objetivo que los dineros que vayan a otras partidas de gasto. Soy crítico con muchas partidas, por ejemplo financiar la mitad de los gastos de inversión de la industria automovilística a favor del coche eléctrico me parece una barbaridad, pero mantener en un buen tono vital el trabajo de los centros de investigación del CSIC y de sus becarios sigue siendo una prioridad elemental.

Desearía a la ministra Garmendia que tenga buen ojo a la hora de determinar el buen fin del gasto. Que elimine gastos absurdos, lineas de investigación dignas de los premios IG o directamente asociados a algunos conceptos de innovación mas propios del marketing que de la ciencia. Pero que por favor respete las investigaciones vitales para el desarrollo de nuestras biotecnologías, de nuestras investigaciones clínicas, etc. Parece, sin embargo, por sus declaraciones que está mas interesada en salvar la cara.

Todo este rollo que estoy contando viene por una iniciativa popular para que hoy todos los blogs que participamos del mismo sentimiento de repulsa hacía esta deriva presupuestaria nos conjuremos en colocar un logo común de denuncia de la situación. Con mucho gusto lo hago e invito a mis lectores a que se sumen difundiendo este escrito o cualquier otro del mismo sentido. La lista de los blogs está aquí: CienciasTijeras.

5 de octubre de 2009

El último bohemio de Madrid

Pasquín callejero que Curro Sevilla, el último bohemio, coloca en las marquesinas de los autobuses de Madrid. Pincha sobre la foto para leer con mas facilidad el texto.



Este año se cumple el centenario de la muerte de Alejandro Sawa, el arquetipo de los bohemios de Madrid. Alejandro Sawa es Max Estrella, el protagonista de Luces de Bohemia de Valle.
Rafael Cansinos Assens en La novela de un literato nos ofrece múltiples retratos de la bohemia madrileña del primer tercio del siglo XX. Eran la mayoría de ellos jóvenes provincianos que soñaban con la gloria literaria en la capital. Procedentes de Andalucía como el mismo Sawa o de la Rioja como el niño Buscarini. De Galicia era Bóveda. Vidal y Planas de Gerona. Barrantes de Valencia. Etc. Letraheridos, intoxicados de lecturas, con una formación en general escasa, muchos de ellos, como el mismo Sawa, con el único bagaje intelectual de su paso por los seminarios, llegan a Madrid dispuestos a comerse el mundo.
Y es Madrid quien se los come. Un Madrid duro en el que impera el sistema turnista de la Restauración. Con una inmensa proliferación de diarios y revistas que compiten en pobretonería y que están, muchos de ellos, al servicio exclusivo de los partidos políticos, de las grandes fortunas o de los intereses de improvisados mecenas. Es difícil ganarse la vida al servicio de la prensa. Mucho más estrenar en los teatros. Vivir de la literatura es un milagro. El joven escritor recurre a sus paisanos, a su familia para pagarse la pensión. Poco a poco la vida de los cafés, de las tabernas y figones pasa de ser la puerta de entrada en la sociedad a convertirse en la boca de salida hacia la “mala vida”. Baroja retrata la cara sucia, la faz menos romántica de los bohemios en novelas como El árbol de la Ciencia.
Es entonces cuando el bohemio se confunde con el pícaro. Cuando para sobrevivir se ve obligado a convivir con el hampa de las calles de Madrid y a pedigüeñear una tostada con café. Con los trapicheos, con la práctica del sable, al principio, para llegar a las últimas fases de la degradación humana en la que la mendicidad truculenta apenas puede disimularse bajo la capa de la devoción literaria. Los que tienen talento apenas tienen pueden demostrarlo. La ciudad de Lope, de Quevedo, la de Cervantes, no es capaz de dar alojamiento a esa pléyade de hijos de la provincia que acuden en búsqueda de la gloria literaria. Madrid es muy selectiva y muy pobre como para dar sostén a tantos genios. La bohemia trata de legitimarse a si misma. Es cuando el bohemio se considera un ser aparte, un antiburgués, un rebelde. El seminarista se convierte en un radical. El joven de provincias deviene en revolucionario. Revolucionario de café y figones por supuesto.
La guerra civil acaba con esa generación de bohemios como con tantas otras cosas. Tienen que terminar los 40 para que Cela pueda dejarnos esa nueva crónica de bohemios que es La Colmena. Una nueva generación de jóvenes literatos llena los cafés de Madrid. Umbral, uno de esos jóvenes, puede representar la nueva generación de bohemios que triunfan pasando por el Café Gijón. Su caso es un caso excepcional de éxito. No todos tienen la suerte de Pacoumbral. Reproducen el mismo esquema de vida de sus antecesores. Buscan el acercamiento a la prensa. Una prensa que ya no es tan abigarrada y múltiple como en los años previos a la guerra. Es la prensa del Movimiento. Son las revistas literarias dirigidas por los intelectuales del Régimen. No es fácil estrenar, no es fácil publicar. Si es posible sin embargo obtener alguna plaza, algún trabajillo alimenticio en las oficinas públicas. Pero los amigos de la pereza creativa, los menos dotados, pululan como una especie de segunda división de la literatura por las mesas del Gijón, del Comercial o del Lyon. Tertulias literarias de poetas y poetisas proliferan en los primeros 60. Personajes como el gallego Carlos Oroza reviven las viejas glorias del bohemio de principios de siglo.
En los 70 y 80 con el retorno de la democracia llegan a Madrid nuevas generaciones de jóvenes en búsqueda de la gloria. Más cultos, más comprometidos. Menos devotos de la letra y cercanos al cine, a la música y protagonistas de la famosa Movida. Las comunidades autónomas, las ciudades provincianas compiten por evitar el exilio capitalino. La cultura se convierte en un negocio público que mueve miles de millones de pesetas- o de euros. Ya apenas hay espacio para la bohemia. Nunca como ahora podemos hablar de una clase literaria y artística tan numerosa y bien pagada. La tv, las televisiones dan trabajo a cientos de artistas en ciernes. La droga, por otra parte, se convierte en un agujero negro en el que se pierden miles de jóvenes, pero el oficio de yonki en España nunca dio medallas literarias. La bohemia pierde el prestigio.
Son muy pocos los que en este Madrid de nuestros días se puedan permitir mantener la vieja estampa de bohemio. Uno de ellos es Curro Sevilla. La foto de arriba es un cartel que Curro va dejando por las marquesinas de los autobuses de Madrid. Curro Sevilla como su propio nombre no indica es de Guadalajara. Vino a Madrid en los años 70. Desde entonces vive de la venta de una especie de revistilla poética compuesta por versos de su propia cosecha o de dibujos y cuadritos de sabor taurino. A veces ha tratado de abrir su propia tertulia literaria pero resulta muy difícil reclutar colegas de su misma escala social. Nada voy a decir de la calidad de su poesía. Creo que con la lectura del texto de arriba cualquiera puede hacerse una idea. Hoy se queja del trato de las autoridades. Dice que no le dejan vivir de su creación. No me imagino a los municipales persiguiendo a una persona como él, tan correcto y tan poco seguidor de las modas del bohemio rebelde. Pero él nos cuenta su historia mediante ese pasquín testamentario.
Curro Sevilla, el último bohemio de Madrid, anuncia el fin de la raza bohemia del siglo XX.
A partir de él los únicos que mantienen en alto la vocación de vivir del arte puro serán mis amigos los perroflautas, herederos vitales de la vieja bohemia. Los bohemios del siglo XXI. Los únicos que adoran la estética desharrapada, las borracheras a la luz de la luna y los perros callejeros. Los últimos románticos capaces de pasar la noche en los cementerios de nuestras ciudades recitando poemas de Verlaine y bebiendo absenta con cocacola.


ACTUALIZACIÓN EN MAYO 2012

Recientemente nuestro amigo Curro Sevilla va colocando nuevos pasquines por la calle. En este caso reclama el auxilio de algún alma caritativa que tenga a bien facilitarle una vivienda, una habitación, un refugio. Me hago eco de esa petición y coloco foto de su reclamo en la que figura su teléfono movil.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...