21 de julio de 2007

Jesús Polanco ha muerto


Jesús Polanco representaba mejor que muchos el éxito de la transición política española desde el franquismo a la democracia. Por primera vez aparecía en España un tipo de editor a la americana. Sin enfeudamientos a la clase política ni a los poderes económicos financieros.

Es verdad que era un hombre que ya había hecho fortuna en los últimos años de franquismo y además en un sector, el de los libros de texto, muy ligado al respeto institucional a las esencias de viejo régimen. Pero supo encontrar los socios adecuados, separar a los inoportunos y cubrirse con el manto de prestigio que le proporcionó la marca Ortega y la vieja Institución Libre de los Giner. Hacerse con el control del diario El Pais fue una magnifica operación. La sociedad española necesitaba del soporte de un diario y un grupo de comunicación defensores de un proyecto democrático avanzado, el caso es que todavía lo necesita. Sin ese grupo la prensa española seguiría siendo un feudo de la iglesia y de grupos financieros sin proyecto político propio distinto del que le marcasen grupos de presión políticos sociales de toda laya.

Polanco a cambio de dotar a ese proyecto del músculo financiero adecuado y la gestión mas profesional posible obtuvo una cierta influencia política que hasta el último día de su vida le ha permitido mantenerse independiente de los poderes políticos. Algunos han interpretado esa influencia o libertad política en términos de control del PSOE o de instituciones judiciales incluso. La verdad puede que sea precisamente la contraria. Todos recordamos como las relaciones entre Polanco y el primer gobierno de Aznar fueron excelentes. Es posible que lo que haya pasado es que Aznar y los suyos no hayan entendido el papel de los editores libres en el mundo actual. O que hubieran preferido que esa alianza entre Polanco y la inteligencia liberal española se hubiera traducido en una alianza a favor de las tesis neocon. Difícil en este país donde a los neocones los conocemos hace la tira de años.

El caso es que con la muerte de Polanco desaparece un empresario de éxito, un editor necesario y uno de los últimos librepensadores de España. Lo siento mucho.

30 de junio de 2007

Me voy para Ribadeo

Un año mas a Ribadeo. A caminar y correr a primera hora. A recibir los primeros rayos de sol. Subir por la carretera de Santa Cruz, por el club de tenis, bajar al puerto de carga. Recorrer la línea de la costa a trote cochinero. Subir por la cuesta de San Miguel, entrar por las cuatro calles y hacer parada para comprar el periódico en San Francisco. Al final por el mercado y la avenida de Galicia hasta la zona deportiva y escolar cercana a la estación del AVE.

Luego a la playa secreta donde a veces estamos solos. Un libro, un bocadillo y la lata de cerveza.

Mas tarde recorrer el dédalo de carreteras y caminos que te llevan por las playas hacia el oeste. Perderse como siempre aunque este año con mi flamante GPS que me ha regalado mi prima Michelle por lo menos podré encontrar el camino de vuelta a casa. Como siempre horrorizarme por el follón y la fealdad suprema del “amueblamiento urbano” de la playa de las catedrales. Gozar una vez mas de las enormes playas y de los caminos de piedra, esos si bien hechos, de las playas mas cercanas a Barreiros.

Luego la siesta con algún libro de la colección de Pepa y Nenó. Charlar un ratito con la “ratita” Maria Eugenia. Por la tarde paseo urbano, a la vieja usanza, caballero de vieja estampa. A veces llevar la cámara de fotos y retratar algún aspecto perdido de la vieja Ribadeo. El pulpo de San Francisco que no falte, la terraza del Cantón. Y así todos los días. Miento. De vez en cuando excursiones por el monte, por Asturias, por Mondoñedo. De vez en cuando cena con los amigos, con esos madrileños a veces tan denostados por los locales. Con los “territoriantes” como les llaman algunos urbanistas resabiados de Asturias, según nos cuentan en Apuesta X Asturias. Por cierto que son madrileños de Granada, de Burgos, de todas partes, también de Madrid. Debe ser que los madrileños nos parecemos a los de Bilbao que nacemos donde nos da la gana.

Sigo la actualidad ribadense a través de algunos blogs, como Ribadeando y Vida Socio Política. El primero en la lengua de Rosalía. El segundo en castellano. Me entero que ha cambiado el alcalde. Percibo un desencanto en la sociedad civil. Hay dudas sobre el futuro de Ribadeo. Algunos quieren convertirlo en una ciudad moderna llena de nuevos edificios, supermercados y avenidas; otros prefieren la calma de la villa vetusta.

Me resulta difícil hacerme mi propia idea. Creo que el desarrollo urbano se hace incontrolable, incluso en las mejores condiciones de partida y bajo la mas sensata conducción política que podamos desear. Creo que no es tan lineal como se afirma que siempre ganan los de fuera y pierden los de dentro. Primero por que los de fuera no forman un único partido. No tiene nada que ver el “madrileño” que lo único que aspira es a poseer una bonita casa y disfrutar de sus vacaciones o jubilación, y que a veces se convierte en el mas fanático seguidor del status quo, que el otro “madrileño” que va en busca de negocio urbanístico o de aquel otro que ve un hueco en el entorno profesional del pueblo y abre un negocio o un despacho desde el que ganarse dignamente la vida aportando su experiencia y su trabajo. Tampoco es lo mismo el trabajador local al que los precios de la vivienda le expulsan de su entorno de siempre, que el profesional de la banca o del comercio que sabe mejor que nadie como aprovechar la ola a su favor, no digamos nada del político o del funcionario espabilado. Creo que cada ciudad tiene su propia dinámica. Ejemplos los hay para todos los gustos. Invito a los urbanistas a analizar modelos como el de La Granja de San Ildefonso, ciudad estamental dividida entre los locales y los foráneos con equilibrios según época. San Lorenzo del Escorial, otro caso de libro, etc. El patrimonio cultural y artístico de Ribadeo tiene que ser pieza esencial en cualquier proyecto. Yo creo que Ribadeo tiene el peso suficiente como para erigirse en referencia cultural de una parte considerable del litoral gallego y hasta del asturiano. Pero para ello hace falta seguramente hacer coincidir los intereses de una mayoría. Y tener capacidad de negociar. También de inventar. También de huir de la dictadura de la memoria, de esa memoria que nos hace refugiarnos en la ciudad de nuestra infancia o de nuestro sueño. Esa ciudad ya no existe ni en Ribadeo ni en ningún otro sitio.

Como iba diciendo, me voy para Ribadeo. Y voy a aparecer poco por esta casa. Que tengais buenas vacaciones.

24 de junio de 2007

El fin del caso Leganés.


Con el cierre judicial del caso Leganés se da, tarde y mal, una solución al grupo de profesionales del Hospital Severo Ochoa que habían sido denigrados y maltratados en los planos personales y profesionales por el simple hecho de haber hecho un ejercicio humanista y responsable de la práctica médica en cuidados paliativos para enfermos moribundos y desahuciados.

Confundiendo interesadamente los debates sobre la eutanasia con el tratamiento final a las personas con padecimientos terminales, una coalición de abogados y vividores del cuento de la lucha contra los errores médicos unidos con las cavernas ideológicas de la ultraderecha cristiana española han conseguido inducir el miedo en los profesionales hospitalarios de Madrid y posiblemente de toda España. Hoy es muy común que a pacientes terminales se les niegue su derecho a tener una muerte digna y libre de dolores y de agitaciones agónicas. El argumento es Leganés y el peligro en el que incurren los profesionales de ser denunciados por sus mismos compañeros e incluso por las propias autoridades que les dirigen. El doctor Montes, verdadero santo laico de una práctica médica legal pero que cuesta ser reconocida como normal en España, explica muy bien en esta entrevista lo que los madrileños y los españoles en definitiva nos estamos jugando.

Pero no nos creamos que solo sean esas las razones para impedir el acceso a tratamientos paliativos a enfermos terminales. Hay una cultura de fondo bien instalada en la mente de los españoles de que morir, como parir, es algo asociado al dolor. Dolor como tributo necesario a nuestro paso por este valle de lágrimas. Nos tragamos esa ideología desde pequeñitos y al final de la vida de los nuestros y de nosotros mismos tenemos un cacao mental de cuidado. Tenemos un cierto sentido masoquista de la existencia y la crueldad forma parte de nuestros genes culturales. Pongamos que hablo de la famosa Fiesta Nacional o del maltrato generalizado a los animales para entender que el dolor, sobre todo si es ajeno, es asumido como factor de vida.

Es solo cuando nos encontramos ante la realidad de un ser cercano padeciendo estos inconvenientes cuando realmente percibimos la profundidad de la ideología del dolor y como nos afecta en lo personal. Desde médicos que utilizan argumentos que terminan por culpabilizarte por pedir para tus mayores un trato paliativo hasta enfermeros y personal no sanitario que son capaces de contarte todo tipo de leyendas urbanas en contra de la sedación. Y caravanas de santurronas y congregantes que se pasean por las habitaciones de los hospitales públicos con sus mensajes de ultraderecha. Hasta capellanes, pagados por el propio sistema público que se erigen en controladores de los profesionales. Y administraciones que imponen sobre los fármacos controles que implican para los médicos y la enfermería extraordinarios trabajos administrativos.

Me alegro mucho por el doctor Montes y sus compañeros de Leganés y me sumo a todos aquellos que exigen su rehabilitación en todos los planos en los que se han visto afectados pero tengo la sensación de que las cosas no están ni estarán medianamente bien durante algunos años. Se necesita un cambio cultural que arranque el problema de los cuidados paliativos de las manos de moralistas de tres al cuarto. Y yo no veo a esta sociedad realmente sensibilizada con el problema.

POSDATA

Unas horas después de escribir este post muere mi padre debidamente atendido por profesionales del Hospital de la Princesa de Madrid. En todo momento los médicos y las enfermeras le han aplicado los cuidados precisos y en sus precarios y duros últimos dias no han dudado en proporcionarle los mejores alivios que le evitasen sufrimientos innecesarios. Tenía 98 años.


18 de junio de 2007

15 de Junio de 1977. La transición española hacia la democracia.






Hace 30 años de las primeras elecciones democráticas en España. Las televisiones y los periódicos programan informativos especiales. Los políticos y los periodistas rememoran aquellas jornadas. Sobre la transición se han ido construyendo dos teorías antagónicas. La versión dulce que nos habla de unos políticos capaces de acordar y de una sociedad vigorosa que empujaba hacia la libertad animosamente. La otra versión, la cínica, que nos cuenta una transición cicatera dirigida por una clase política a la busca de su propio y particular espacio en el marco de una sociedad pacata y asustadiza.

Creo que las cosas fueron produciéndose de por si. Una fracción del régimen dirigida por Juan Carlos consideró necesaria la transformación del sistema y una oposición débil políticamente pero socialmente influyente consiguieron crear una fórmula de éxito en la que todo el mundo quedase contento. Seguramente unos hubieran querido limitar el alcance de los cambios y otros haber conseguido transformaciones mas vistosas. Los propios resultados de las elecciones de 15 de Junio de 1977 fueron el mejor motor para consolidar la precariedad del proceso que hasta ese momento no dejó de ser una simple reforma administrativa del viejo régimen. Hubo pocos damnificados, si es que hubo alguno. A ningún funcionario ni jerifalte del franquismo se le tocó un pelo. Incluso muchos de ellos se instalaron con comodidad en la nueva situación. De repente todo el mundo era demócrata. Los demócratas de toda la vida asistían al parto de la democracia con la satisfacción del deber cumplido y con un cierto regusto de que las cosas salían de una manera no prevista y poco vistosa. Pero era igual, el caso es que por primera vez el pueblo español podía expresarse en libertad. Por supuesto que en ambos lados hubo sus mas y sus menos. Algunos consideraron que la traición a las esencias del viejo régimen era un error y se quedaron al margen de la evolución futura de la política. Ese error primigenio sigue impidiendo que la extrema derecha sociológica española tenga una expresión política propia como en otros países de Europa. Por la izquierda también se produjeron disensiones inmediatamente. Algunos no soportaron la imposición de los símbolos franquistas o vieron en los cambios una simple continuidad del viejo régimen. Fueron los primeros desencantados. Algunos convirtieron el desencanto en un error estratégico como ETA, que desgraciadamente siguen operando como si en España, y en el País Vasco, no hubiera pasado nada.

La mayoría de la gente entendió que aquello era lo mejor posible y se apuntó a la función con mayor o menor entusiasmo. Los panegiristas de la transición les llamaron los protagonistas del cambio. Pero en realidad los protagonistas fueron los políticos. Los nuevos políticos. Aquellos que enseguida aprendieron las técnicas electorales mas modernas. Aquellos que supieron crear nuevas estructuras, las Comunidades Autónomas por ejemplo, que dieron acomodo a toda una generación de profesionales de la política que de otra forma no hubieran aparecido. España necesitaba una nueva generación de dirigentes sociales para afrontar los cambios necesarios. La transición fue un éxito en ese sentido. Hasta hoy, en la que parece que esa obra transformadora ha llegado al límite de su elasticidad. La diferencia era que entonces parecía existir una opinión generalizada a favor del cambio. Nadie estaba satisfecho con la situación. Hoy creo que nos falta ese estimulo. Nuestros políticos están instalados en el mejor de los mundos y no se ve una generación de profesionales interesados en incorporarse al mundo de la vida social y política para introducir cambios. Nuestra sociedad no cree que la política merezca una atención especial. Y no tenemos un Franco a punto de morirse.

11 de junio de 2007

Las bodas de antes

Imagen extraida de la colección del periódico 20Minutos



Esta foto procedente del Museo Virtual de Viejas Fotos, del que ya he hablado en este blog, me permite recuperar algun recuerdo de los años sesenta. Hablando de bodas.....

Si un robot con un programa de inteligencia artificial analizase las ceremonias de boda que se celebran en estos días llegaría a la conclusión de que son todas iguales. Dejando aparte las bodas gitanas que siguen instaladas en patrones antiguos y posiblemente las bodas gays, aunque en este caso ya se ven alarmantes símbolos de conformación a la norma común, parece como si todo el mundo se casase de la misma manera. Se ven chaqués a tutiplen en las bodas de los trabajadores. Hace unos años era imposible imaginarse a un obrero de la Pegaso o al hijo de un taxista casándose vistiendo de pingüino. Ni a la hija de la portera luciendo un último modelo principesco digno del Hola. Parece como si los gustos de las clases altas permeasen hacia abajo en el ceremonial nupcial. Las creativas pamelas de las bodas de alto copete se exportan hacia todos los territorios sociales. No seré yo quien me oponga al aparente deseo de quedar bien que hoy embarga a las clases medias y trabajadoras de España. De siempre las bodas han sido un ejercicio de dispendio. Hasta en los peores tiempos del hambre se procuraba tirar la casa por la ventana.

Antiguamente, pongamos hasta los años ochenta, cada clase social adoptaba un perfil de celebración propio y particular. Las clases altas se casaban en los jerónimos y celebraban en el club de campo. Las clases medias en la concepción o en la iglesia de covadonga, pongamos que hablo de Madrid, y daban los banquetes en hoteles urbanos. Y las clases mas humildes en iglesias de barrio de pobre arquitectura e interiorismo, celebrando las “comidas” o “cenas” de boda en algún restaurante de barrio o incluso en las propias casas de la familia. La decoración floral pasaba del barroquismo servido por las mejores floristerías hasta la sencillez mas provinciana de un único ramos de novia. El “catering”, genial palabra inexistente entonces, podía variar desde el mas extraordinario y florido menú repleto de exquisiteces con nombré francés hasta los mas ordinarios entremeses de chorizo y ensaladilla rusa y el cordero asado o la ternera de reglamento. De los champán franceses mas sofisticados a la mas humilde sidra asturiana el gaitero. De los vinos de reserva, regalo del tío de la novia cosechero de la rioja, al valdepeñas de la bodega de al lado. De las copas de sobremesa de malta y coñac al tradicional solysombra.

En cuanto a los rituales podíamos asistir a bodas muy protocolizadas hasta explosiones de desorden vital. Desde el ringorrango de los discursos a la francesa, piezas muy trabajadas por familiares inclinados al ejercicio de la retórica nupcial hasta los gritos mas desaforados de vivan los novios, los padres de los novios, las familias y hasta la madre que les parió.

Musicalmente las variaciones iban desde estudiados repertorios trabajados duramente por el tío melómano de la novia y ejecutados por grupos de cámara hasta el pickup manejado por una especie de DJ de la época que solía ser amigo del novio y que tenía experiencia de organizar guateques. Desde el vals mas ceremonial al pasodoble cañí mas rumboso.

Entonces las hoy famosas fiestas de despedidas de soltero o no existían o desde luego no pasaban de ser simples invitaciones de ronda en el bar de cerca del trabajo.

Si vamos mas allá, es decir mas abajo temporalmente hablando, y recordamos bodas de los cincuenta y los cuarenta con el procedimiento de sacar fotos viejas de las cajas de cartón de casa del abuelo, veremos como era común casarse las novias de oscuro. Había que ahorrar o se acababa de morir algún pariente. En aquellos años la gente se moría con mas frecuencia. Hoy no se muere nadie.

Concluyendo. Las bodas de hoy tienden a parecerse como gotas de agua unas a otras. Se ha perdido riqueza antropológica y variedad ceremonial. Es una pena pero así son las cosas. Por mucho que la institución matrimonial se abra a nuevas figuras como las bodas entre personas del mismo sexo parece que estamos condenados a la pamela y al chaqué y que la reserva racial de la vieja boda popular a la española con cencerrada y corte de corbata está condenada a la extinción. Pues que Vivan los novios.

28 de mayo de 2007

Abre tus ojos al Sáhara



Publica hoy el diario El Pais un manifiesto sobre el conflicto del pueblo saharaui firmado por Rosa María Sardá, Lola Herrera, Pilar Bardem, Verónica Forqué, Mercedes Sampietro, Emilio Gutiérrez Caba, Carmelo Gómez, José Coronado, Pedro Almodóvar, Juanjo Puigcorbé, Gemma Cuervo, Fernando Colomo, Willy Toledo, Chus Gutiérrez, Montxo Armendáriz y otros muchos profesionales del mundo del cine.


En el campo de refugiados saharaui de Dajla, en la inhóspita hamada, hay una escuela de ciegos. Niños, adolescentes y adultos, hombres y mujeres, aprenden a abrir sus ojos con el braille y lo colocan en las estanterías de su cerebro junto al hassanía, es decir su árabe natal, y el español, su otro idioma natural. Al lado de la escuela, otro edificio de adobe y chapa acoge un centro para discapacitados; un poco más allá, a unos pasos de arena, un centro cultural y algunos pequeños edificios administrativos desde los que los saharauis organizan sus vidas con la ayuda internacional. Durante unos días, hasta hubo un Festival de Cine, al que generosamente estuvimos invitados, acogidos con una hospitalidad de la que nunca se olvida.

En un rincón de esa nada hay un hospital con lo mínimo indispensable, una limpieza de acero y un pequeño quirófano donde, cada pocos meses, un equipo de médicos voluntarios llegados de España se enfrenta a las enfermedades oculares de los saharauis, las más extendidas, la que les provocan el viento, el sol y la arena del desierto. Los médicos les limpian los ojos y consiguen que sus pacientes puedan ver mejor dónde están, dónde viven: abandonados, refugiados desde hace treinta y dos años en campos del desierto; expulsados de su verdadera tierra por la ocupación marroquí, desde que en 1975 España se desentendió de sus obligaciones como colonizador.

En cada una de esas construcciones, al igual que en las precarias instalaciones de suministro de agua, en cada una de las placas solares que aportan una mínima energía a las jaimas, en los vehículos todoterreno imprescindibles en el desierto, prácticamente en todo lo que se ve en los campamentos de refugiados, hay un rótulo que identifica la procedencia de la ayuda solidaria: ayuntamientos, comunidades autónomas, colectivos sanitarios, de arquitectos, de ingenieros agrónomos, colegios, institutos, centros universitarios, cientos de asociaciones de amistad y solidaridad con el pueblo saharaui. Treinta dos y años de apoyo y cariño de los pueblos de España con los refugiados del desierto de los desiertos, como dijo Eduardo Galeano cuando los visitó.

Desde que España abandonó el Sáhara, el pueblo español ha cumplido su papel. Sus Gobiernos, no. Ha habido, hay, tanta solidaridad como abandono político de los Gobiernos españoles. Tanta ayuda como culpa de nuestra meliflua diplomacia, que jamás se ha atrevido a mirar de frente la situación de los refugiados y a la gravísima represión que sufren en los territorios ocupados. Las Naciones Unidas dejaron claro, desde el principio, la ausencia de cualquier título de soberanía de Marruecos en los territorios ocupados del Sáhara. Desde el abandono vergonzante español, la historia trajo la expulsión de todo un pueblo, los bombardeos marroquíes con fósforo, los cientos de muertos, quince años de guerra, la represión en las ciudades ocupadas, un muro más largo que el de Berlín y Palestina juntos levantado en medio del desierto y más de treinta años en los campamentos: cerca de trescientos mil saharauis condenados a la nada, víctimas de la geoestrategia y de la prepotencia de la monarquía marroquí.

Porque Marruecos está ocupando ilegalmente esa tierra, que no es suya, que es de los saharauis. Más de cincuenta resoluciones -cincuenta, se dice pronto- del Consejo de Seguridad de la ONU y una del Tribunal Internacional de La Haya así lo atestiguan. Ninguna de ellas se ha podido aplicar por la intransigencia de la monarquía marroquí, que, según la legislación internacional, ni siquiera es potencia administradora, solamente un ocupante ilegal de unos territorios, donde las cárceles están llenas y las denunciasde abusos y torturas se suceden.

Las distintas alternativas de paz que se han gestado frente a esta situación han sido también ignoradas por el Gobierno de Marruecos. La más consensuada de todas, el llamado Plan Baker, que proponía un periodo de autonomía de transición pactado entre las partes y una votación libre para plantear si los saharauis quieren ser marroquíes o quieren ser independientes, también fue rechazada, pese a que contaba con unanimidad internacional.

Los Gobiernos de España no se quejaron. Jugaron al equilibrio a costa de una única víctima, el pueblo saharaui. Ahora, el Gobierno de Marruecos, que mantiene una dura represión en los territorios ocupados, pretende hacer valer una propuesta que, bajo el pretexto de una autonomía falsa, liga las tierras saharauis y sus riquezas a la soberanía de la monarquía. Pero el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas acaba de decir que, tal y como está concebida la propuesta de Marruecos, no sirve, porque se olvida de la legalidad internacional, prescinde del derecho a la autodeterminación, reconocido en todas las resoluciones de Naciones Unidas, se queda con la soberanía de un territorio que jamás ha sido suyo y condena al pueblo saharaui a un eterno destierro en el desierto o a tomar las armas de nuevo frente a la injusticia. Naciones Unidas ha exigido que las dos partes, es decir, la monarquía de Marruecos y la República Saharaui, se sienten en igualdad de condiciones y hablen de todas las posibilidades, desde la autonomía hasta la independencia, sin hipotecas, sin amenazas.

El Gobierno español no debe seguir mirando para otro lado, a la expectativa. Los saharauis son un pueblo pacífico, inteligente y creativo. En treinta años han construido un mundo en el desierto. Han inventado la vida. La ayuda internacional no se ha diluido. Todos los niños están escolarizados, todos los refugiados tienen asistencia sanitaria. Hay centros de juventud, organizaciones de mujeres, huertos que sacan fruta de la arena. El pueblo saharaui es respetuoso con los creyentes y con los que no lo son. Las mujeres han conseguido colocarse en primera fila de la sociedad, son la clave en el mantenimiento de la administración y de la vida en los campamentos y en las ciudades ocupadas; artistas como Mariem Hassan, reconocida internacionalmente como la mejor cantante del norte de África, o activistas como Aminetu Haidar, cabeza de la resistencia en los territorios ocupados, que estuvo prisionera muchos años en la Cárcel Negra de El Aaiún, así lo demuestran. Los y las saharauis son una alternativa en una zona que exporta terrorismo radical y corre riesgo grave de dogmatismo religioso y político. ¿No merecen una oportunidad, una alianza?

En el campamento de Dajla firmamos un manifiesto para recordar que si en el medio del desierto habían sido posibles huertos, escuelas, hospitales, un concierto de música y hasta el cine había sido posible, también debía de serlo la decencia en la política internacional. Los saharauis no quieren la guerra. Nosotros, tampoco. España sigue siendo responsable legal, moral y políticamente de la tragedia que vive el Sáhara. No es sólo nuestro punto de vista, es que así lo resaltaba también la resolución S/2002/161 del Departamento Jurídico de Naciones Unidas: "Los acuerdos de Madrid [de 1975] no han transferido la soberanía del Sáhara Occidental ni han otorgado a ninguno de los firmantes el status de potencia administradora, status que España no puede transferir unilateralmente". Y, desde ese punto de vista que compartimos con tanta gente y el Derecho Internacional, como ciudadanos con opinión y criterio, creemos que no se debe ser ambiguo con la represión del Gobierno de Marruecos ni con el destierro de los saharauis. Estamos hablando de la existencia misma de un pueblo, de su destino, del derecho a vivir en su tierra, de tener un futuro, no como refugiados, no como un pueblo ocupado y castigado, sino como mujeres y hombres libres.

Hemos admirado la audacia de Zapatero cuando supo alejarse de guerras ilegales y cobardes, y hemos apoyado y creemos en sus políticas sociales. Le pedimos a nuestro presidente de Gobierno que liquide las causas de esta injusticia política, que defienda la legalidad de las Naciones Unidas, que tenga memoria histórica, para que luego no tengamos que lamentar otras batallas. Que sea valiente. Que se sacuda ambigüedades. Estamos de su parte y por eso le pedimos que abra los ojos y que se ponga del lado del pueblo saharaui, en el mismo sitio donde desde hace más de treinta años se encuentra el pueblo español y su solidaridad.

26 de mayo de 2007

Jornada de reflexión


untitled, originally uploaded by Sidereal.

José Agustín Goytisolo

Cuadernos del Escorial. 1994

AÑOS IMPUROS

Nos conviene – me dices – que gane la derecha:
así regresariamos a nuestros años puros
de oposición como antes y clandestinidad.
¡Ah no! Para mi fueron los años mas impuros.

23 de mayo de 2007

Amenazado. Me siento amenazado

Diseño de Noaz.


Ha dicho el caballerete Aznar que "Cada voto que no vaya al PP será un voto para que ETA esté en las instituciones".

Bien. Como es seguro que no votaré al PP considero que Aznar me está acusando de un delito de colaboración con banda armada que está penado con mas de diez años de cárcel. Como ya me tocó pasar por ese trance si hay que ir a la cárcel se va y punto. Exijo a la Justicia que de oficio tome la iniciativa de procesarme siguiendo las ideas de tan insigne jurista.

Ahora bien, si la Justicia determina que esa acusación no tiene base, pido que la misma Justicia se ocupe de este señor como se merece, metiéndole entre rejas por acusación falsa contra millones de ciudadanos y por crear un estado de terror y miedo entre la ciudadanía.

Pido al Colegio de Abogados de Madrid que me señale un abogado defensor inmediatamente.

22 de mayo de 2007

Elecciones municipales y participación popular.


La piel de toro no da más de sí..., originally uploaded by Angelika S..

Moncofa, Castellón. Municipio gobernado por el Partido Socialista. Cuenta hoy El Pais que su alcalde va a arrasar en las elecciones municipales debido a las políticas de suelo que patrocina. Parece que la industria del solar y del ladrillo es el nuevo maná de los pueblos del Levante.

Seseña, entre Madrid y Toledo. Una mole de edificios en la cercanía de la nueva autopista de peaje anticipa un modelo de crecimiento urbano desprovisto del mas mínimo sentido del decoro estético. Es, además de todo una ofensa a la sostenibilidad. Un ayuntamiento gobernado por Izquierda Unida no ha podido, a pesar de intentarlo mediante todo tipo de procedimientos, paralizar el desastre.

Ayuntamientos en poder de la derecha en todo el país al grito de “maricón el último” sostienen tremendo combate- como diría un cubano- para que en sus territorios se planten miles de nuevas viviendas. La gente normal no percibe cuales pueden ser las diferencias entre las administraciones de diferente signo político en cuanto al precio final de los pisos. Da lo mismo que hablemos de Córdoba, de Parla, de Madrid o de Coria. En todas las partes los precios suben y suben indiferentemente del color de la administración local. Puede que haya diferencias, seguro que si, en cuanto a las viviendas de protección social. Pero estas viviendas solo están al alcance, cuando existen, de colectivos menores, de sectores muy determinados de la población. El trabajador medio, las clases medias sociológicamente hablando no tienen mas remedio que acudir al mercado libre de la vivienda, si es que a eso se le puede llamar mercado o libre. Seguir el boletín de noticias de idealista sobre la materia es un ejercicio recomendable para darse cuenta de la coyuntura

A todo este modelo algunos le llaman modelo de crecimiento Florida, por el estado norteamericano que dirige el hermano de Bush. Los que saben del asunto, geógrafos y planificadores del territorio, le llaman simplemente atentado ecológico. Para aquellos que ven Salsa Rosa todo esto es materia de espectáculo.

Los mas precavidos dudan sobre el momento en el que las cosas desborden y se produzca la estampida en forma de bajadas de precios inmobiliarios ya sea en versión “deslizamiento suave”- sexual figura retórica- o en versión “toma el dinero y corre”. Como todo el mundo está pillado en la película- esto no es como las estafas piramidales donde hay unos pocos listos e innumerables tontos, caso Afinsa por ejemplo- solo pueden pasar dos cosas: que todos perdamos, desde los bancos a los particulares en forma de precios a corto o largo plazo o que todos perdamos en precios, en calidad de vida y en retraso en la puesta en marcha de modelos de crecimiento mas responsables. Es decir que todo perdamos.

Ante tal situación todavía algunos ingenuos se preguntan sobre las razones del desistimiento y el aburrimiento político de la población en materia de programas electorales municipales.


17 de mayo de 2007

LOS PERROS DE MADRID


Meadita en graffiti, originally uploaded by Brocco Lee.

Nueve de la mañana. Alguien deja atado en un árbol al perro. Es un perro negro, grande, tranquilo, de raza indefinida, posiblemente un cruce de labrador y pastor alemán. Su dueño desayuna en el Vips de Quevedo. Al rato una pareja de entrenadores de perros lazarillos de la ONCE entran en el establecimiento acompañados de un retriever dorado. El perro negro se inquieta y lloriquea. Creo que siente la discriminación. Paso delante y le digo: hoy escribiré sobre los perros de Madrid. El perro negro parece calmarse. Alguien dirá que la escena es imposible. Bueno….

El perro Paco. Personaje de leyenda en Madrid. Todo Madrid le conocía. Montaba en los tranvías y asistía a las corridas de toros. Un toro le mató en la antigua Plaza de Toros de Jorge Juan. Nunca quiso dormir en la casa de nadie. Era un perro callejero. Manuel Vicent nos ha contado su historia.

Recuerdo de mi infancia escenas de perros vagabundos. De ellos aprendíamos los niños nuestras primeras lecciones sobre el sexo. Con ellos nos imaginábamos como pudieran ser los barrios de mas allá. No era tan común como hoy compartir los hogares con estos animales. Si acaso, algún aficionado a la caza. Recuerdo a dos hermanos gemelos que tenían un pastor alemán precioso. Recuerdo al bóxer que saltó de la ventana y me mordió por provocarle. No sabía que cuando un perro mueve el rabo hacia la izquierda es que te avisa de ataque.

A los vecinos de Madrid se nos conoce como gatos. Paréceme el gato un animal mas propio de esta ciudad. Puede que sea por la fundación musulmana de la ciudad. Es muy difícil ver perros por las calles de los países musulmanes. Y no es que se los coman como los viejos aztecas o los chinos de hoy.

En Madrid creo que empezamos a atar a los perros con longaniza. Se calcula que en nuestra ciudad viven cerca de un millón de perros. Son numerosísimas las tiendas de mascotas. Las peluquerías caninas. Empiezan a ser habituales los pasquines de ofertas de paseantes de perros. Para muchos su perro es su mejor lazo con la vida. Ancianos y enfermos. Personas que piensan como Lord Byron aquello de “que cuando mas conozco a los hombres mas quiero a mi perro”.

Los perros “humanizan” las ciudades. Es la paradoja de las sociedades ricas.

A muchos les incomodan. Se quejan de la suciedad. De los ladridos. De las agresiones de los perros. Creo que va siendo hora de organizar esto de los perros en la ciudad. Creo que hay personas que no dan la talla para tener perros. Creo que no es normal comprarse un perro para luego abandonarlo a las primeras de cambio. Creo que no tiene lógica utilizar a perros como arma de combate.

Pero cuando veo a un perro lazarillo, cuando observo a esos perros mil leches acompañar dulce, cariñosamente a sus viejos amos ofreciéndoles el mejor alivio de su soledad me digo que los perros seguirán siendo el mejor amigo del hombre. Posiblemente el mejor producto de nuestro genio y de nuestra civilización.

9 de mayo de 2007

Santullano


San Julián de los Prados, originally uploaded by fertraban.

Santus Iulannus, San Julián de los Prados. Oviedo. Asturias. España

El arte prerrománico asturiano siempre despierta en sus visitantes la pregunta ¿Quiénes eran estas gentes?. Tenemos la impresión los profanos en arquitectura que estas iglesias del siglo IX representan la forma de vida de unos reyes algo brutos e incultos. Nada más lejos de la realidad.

No necesitas más que contemplar las pinturas recuperadas de San Julián de los Prados para darte cuenta de la riqueza intelectual de la corte asturiana del rey casto y sus sucesores. Eran estos godos gentes posiblemente mas refinadas que los moros del siglo VIII y IX. Leyendo recientemente investigaciones sobre la conquista musulmana en España te percatas de los errores en la percepción histórica de las épocas alto medievales españolas- si es que se puede hablar de España hablando de esos tiempos- que tiene nuestra generación. Deslumbrados por el esplendor de la Alhambra o la Mezquita y creyendo que los reyes godos y sus sucesores eran una banda de paletos hemos tenido tendencia a despreciar el sustrato cultural y estético de unos siglos ocultos para la historia. Las influencias bizantinas y orientales tan evidentes, el protorromanismo mas que prerromanismo, la delicadeza en la decoración y otras muchas cosas te hacen reflexionar sobre esos tiempos y entender que las cosas no son nunca blancas ni negras. Creo que la suma de tantas herencias es el verdadero capital histórico del que disponemos. No es bueno mitificar una parte de la herencia y renunciar a otras.

Posiblemente el viejo Sánchez Albornoz tuviese mas que razón que un santo al defender la base romana y goda de nuestra historia. Si por esas tierras del Norte, sobre todo en Galicia, tratan de acreditar el celtismo como una seña de identidad- algunos incluso llegan a creerse todo tipo de leyendas vikingas-, no sé por que razón no podemos restituir a Pelayo lo que es de Pelayo. Hablando de celtismo, en Santullano son clarísimos los elementos iconográficos solares célticos- escuché decir a un madrileño, que comentaba sobre uno de esos signos, la barbaridad de acusar a los reyes asturianos de usar la cruz gamada de Hitler.

Estos dias se acaba de anunciar por el gobierno de Castilla La Mancha la creación en Toledo de un centro de interpretación sobre la era visigoda en España. Buena idea la de aprovechar unos enormes restos arqueológicos para impulsar una iniciativa cultural de este tipo. Creo que en Asturias no se le sabe sacar el beneficio necesario a tantas huellas, pero sobre todo tantas evidencias vivas como San Julian de los Prados, como las que dispone de la Alta Edad Media. Espero que el año próximo, con una nueva alcaldesa en Oviedo que libre a los ovetenses de la plaga de un tal Gabino se puedan celebrar debidamente tantos centenarios como los que se acumulan en la bella capital asturiana. Hablando de visigodos, parece que va abriendose hueco la teoría de que los godos no procedian de la vieja Alemania si no de los paises del este del Báltico. Pero eso es otra historia de la que puede que escriba proximamente


4 de mayo de 2007

ESTADIO VALLEHERMOSO. REFORMA Y DESALOJO


Cientos de ciudadanos que asisten a clases de gimnasia de mantenimiento serán desalojados para el próximo curso de las instalaciones deportivas del Estadio Vallehermoso de Madrid

El estadio Vallehermoso de Madrid, distrito de Chamberí, durante muchos años, con mayor o peor fortuna, ha alojado en sus instalaciones a muchas generaciones de deportistas madrileños. En sus pistas, en su polideportivo y en sus instalaciones se han entrenado miles de atletas a lo largo de décadas. Pero no solo deportistas de élite. Sus pistas y los distintos pabellones también han sido el hogar deportivo de muchos ciudadanos normales- de los que tanto habla el PP- cuyo objetivo no es la competición sino el mantenimiento y el cuidado de su estado de forma. Jubilados, amos y amas de casa, hombres y mujeres de todas las edades y condiciones pasaban y pasan algunas horas disfrutando de clases de gimnasia, de mantenimiento y de otras actividades programadas bien por el IMDER o por otras instituciones deportivas como la Fundación del Real Madrid y los Consejos de Deportes. Con unos pequeños abonos, unos 20 euros por mes- los jubilados gratis- muchos ciudadanos del barrio reciben clases de monitores, todos ellos debidamente licenciados, de gimnasia en unas condiciones superiores a las que se ofrecen en gimnasios particulares que no se destacan precisamente por la calidad de sus instalaciones y/o de sus profesionales.
Durante todos esos años, si bien el Ayuntamiento de Madrid era el titular de las instalaciones, era la Comunidad Autónoma la que administraba y regía las actividades del centro. Cumplido el periodo del acuerdo de cesión entre ambas administraciones, el Ayuntamiento de Madrid ha recuperado el usufructo del Estadio. Posiblemente picado por la inauguración del famoso parque del golf, por cierto que vecino y fronterizo al estadio, el alcalde Gallardón ha iniciado otra de sus faraónicas apuestas con el dinero público y ha anunciado un concurso para convertir el Vallehermoso en un centro deportivo megaguay a la altura del amo del universo en el que piensa convertirse en el futuro inmediato.
Todavía no sabemos como va a ser ese centro aunque ya se han anticipado algunas de las propuestas en el marco de la larga campaña electoral que sufrimos los madrileños. Mucho me temo que al igual que con el parque de la señorita Pepis Aguirre nos han dado gato por liebre o golf por parque, la reforma del Vallehermoso nos traiga de regalo alguna sorpresa de las que hacen época, por ejemplo la cesión del centro a alguna empresa de gestión o alguna trastada inmobiliaria como la construcción de algún edificio dedicado a la medicina deportiva privada o sede de alguna sociedad médica particular como se viene rumoreando.
La cuestión, sin embargo, mas importante en estos momentos es que cientos de vecinos que vienen, algunos con mas de veinte años, asistiendo a las clases de mantenimiento y de gimnasia van a verse desalojados del centro por las obras tal como se ha anunciado. Lo grave, es que ni la Comunidad, teóricamente responsable de esos alumnos, ni el Ayuntamiento han previsto ofrecer una alternativa a estas personas. Se les dice que se apunten, sin ningún tipo de seguridad y sin que la antigüedad sea un grado a su favor, en las instalaciones cercanas del Canal de Isabel II o que se inscriban en las posibles futuras actividades que parece ser que piensa desarrollar la fundación del Real Madrid.
En el Canal de Isabel II hay overbooking desde hace años y en prácticamente en todos los cursos existen listas de espera que superan en algunos casos el doble de la oferta. Difícilmente podrán ofrecer alojamiento a los desalojados del Vallehermoso. Y lo de la Fundación del Real Madrid suena verdaderamente a chiste. A estas alturas ellos mismos no tienen ni idea de lo que piensan hacer. Por otra parte las instalaciones del Canal son pequeñas para acoger a tanta demanda. Uno se pregunta como ha sido posible montar el parque del golf y no haber planificado con tiempo, entre administraciones supuestamente afines, unas nuevas instalaciones para tanta demanda como existe. Prefiero que los calificativos los pongan ustedes.
En estos momentos ya se ven pasquines por el barrio de gimnasios particulares ofreciendo alternativas a los desalojados.
Los desalojados ya no saben a quien dirigirse. Radio Macuto 1 les dice que el año que viene a correr por la calle, Radio Macuto 2 que alomojó se abre una segundo gimnasio que está en obras en el Canal. Radio Macuto 3 que si tienes un enchufe seguramente entrarás en el sorteo de las plazas del Canal que se prepara para Julio.
Así funcionan las cosas del mundo del deporte popular en la Comunidad de Madrid. Espe…jo de lo que somos.

ACTUALIZACIÓN A JULIO DE 2011
Las sospechas sobre la privatización que anunciaba hace cuatro años se ven cumplidas. Hoy 16 de Julio de 2011 el Ayuntamiento de Madrid concede la explotación del nuevo Vallehermoso a una empresa privada. ¿que decir que ya no se haya dicho?...

ACTUALIZACIÓN AGOSTO 2011

En este enlace mas información sobre la privatización del Vallehermoso. Lo mas llamativo es la duración de la concesión administrativa: 40 AÑOS. Se dice pronto pero páranse ustedes a pensar en el significado de 40 años. Es el tiempo de casi tres generaciones familiares. Es decir que solo muy pocos de los que ahora estamos vivos disfrutaremos de la devolución al espacio público de este bien social....Increible pero cierto como se decía hace añs en un programa radiofónico. Hay que joderse...

1 de mayo de 2007

Chamberí. Capítulo V de los paseos por Madrid.


Dedicado a los hijos de José Couso, que perdieron a su padre. No les pudo enseñar tantos lugares del barrio como conocía.


Dicen que Maria Gabriela de Saboya- algunos cronistas hablan de Isabel de Farnesio y otros de la mismísima Bárbara de Braganza-, esposa de Felipe VI, gustaba de pasearse por las tierras que hoy conforman el barrio de Chamberí. Que en esos paseos rememoraba una ciudad del norte de Saboya llamada Chambery.
Y que de aquí le viene el nombre. Démoslo por bueno aunque suene a leyenda urbana de las malas comparar un secarral adehesado como el que ya entonces eran esas tierras de mala labranza con los bosques alpinos de la Alta Saboya. Demos también por bueno que en su día estas tierras pertenecieron a la Orden del Temple. Con estas dos pinceladas históricas nos conformamos los chamberileros para encontrar en nuestro pasado viejas glorias que nos compensen de la mesocrática vida que el barrio lleva desde que a mediados del siglo XIX nos dio por vivir en él a los humanos y con ello generar unas rentas para las ordenes religiosas y nobles titulares de las tierras. Tan señalados propietarios hicieron su agosto tal como en la actualidad lo hacen los florentinos- los florentinos perez- y otros ricoshomes con las tierras de la M30 y M40.

Chamberí, administrativamente hablando, tiene como fronteras las siguientes. Por el norte Moncloa y Reina Victoria, por el oeste Princesa e Isaac Peral, por el sur los bulevares, es decir Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta y Génova y por el este el Paseo de la Castellana. Pero en realidad, si queremos hablar en términos reales, de las fronteras marcadas por sus propios habitantes diremos que Chamberí limita al norte con Raimundo Fernández Villaverde y al oeste con San Bernardo y Bravo Murillo- dejando las nuevas instalaciones del famoso parque del golf de este lado-, con lo que permitiremos que Argüelles tenga su espacio propio e independiente en el tejido urbano de Madrid y que Moncloa y Cuatro Caminos se sientan cómodas con su vecino mas céntrico. Generosos que somos los de Chamberí. No necesitamos ampliar nuestro hinterland para sentirnos seguros. Es verdad que si le preguntamos a algún vecino de la calle Vallehermoso o Galileo si se sienten de Argüelles o de Chamberí recibiremos división de opiniones. Las gentes de frontera ya se sabe, tienen que mirar por sus intereses.

Con esas delimitaciones diremos que los hitos urbanos mas señalados del barrio son en sus fronteras la plaza de Colón, la glorieta de Bilbao, la glorieta de San Bernardo o de Ruiz Jiménez, la glorieta de Quevedo, los Cuatro Caminos y la plaza de San Juan de la Cruz. Y en su interior la plaza de Chamberí, la de Olavide, la de Iglesia y el enorme solar del Canal de Isabel II de Santa Engracia. Los ejes interiores mas importantes, en el sentido norte sur la calle de Fuencarral, la de Trafalgar, la de Santa Engracia, posiblemente la columna vertebral del barrio y la de Miguel Angel y en el sentido este oeste la calle de Luchana, Eduardo Dato, Eloy Gonzalo y Martínez Campos, José Abascal y Ríos Rosas. Como veis un nomenclátor procedente del santoral, de la literatura del Siglo de Oro, de la milicia y la historia militar en dos versiones, la oficialesca y la chusquera y la victoriosa y derrotada. Y como acompañamiento insignes nombres de la vida política madrileña del siglo XIX.

Decía que Santa Engracia marcaba una señalada frontera interna en el barrio. Hacia la Castellana nos encontramos con uno de los barrios mas ricos de Madrid. En las calles de Zurbano, Almagro, Fortuny y Eduardo Dato habita una de las faunas humanas menos abigarradas del Madrid de nuestros días. Gentes de misa diaria en San Fermín de los Navarros. De vermú matutino en estupendos bares, donde los clientes son tratados de Don. De chóferes, mecánicos en el argot, en la puerta de las casas bien, uniformados pero sin estridencias para no llamar la atención. Aquí no viven los nuevos ricos. Se trata de fortunas y familias de toda la vida. Pero tienen a orgullo ser de Chamberí y no voy a ser yo quien se lo niegue. Algún progre se ha colado en tan exquisito nicho ecológico. No diré nombres pero si se me pregunta alguna pista ofreceré en los comentarios. Colegios religiosos de alto copete como el de las Damas Negras, ilustre y francesa orden religiosa. Museos como el de Sorolla altamente recomendables e instituciones tan importantes como el Defensor del Pueblo. Embajadas de diseño como la del Reino Unido y Dinamarca. Hitos arquitectónicos tan señalados como las oficinas principales de Bankinter- maestro Moneo-. Instituciones culturales de primera fila como el Consejo Británico. Un paisaje urbano comercial bien dotado. Y un rebullir de gentes graduado desde el perfil mas populachero de las calles mas cercanas a Santa Engracia hasta el silencioso y casi clandestino de las calles próximas a la Castellana.

La plaza de Chamberí es la divisoria social del barrio. Aquí nació Largo Caballero, el Lenin Español, pero también vivió una de las beatas mas queridas del santoral madrileño, Santa Maria Soledad. Era el Chamberí de mediados del Diecinueve. El barrio al que se acercaba Fortunata a resolver viejas historias de amor. Del barrio en el que coexistían fábricas de gaseosa, tejares y talleres de cerrajería. En el que Vivian los expulsados de la ciudad intramuros. El barrio de tabernas mugrientas del Madrid de Baroja. Hoy es un barrio multiétnico. En su día las casas eran un microcosmos social. En los sótanos y buhardillas se alojaban trabajadores. En los pisos principales comerciantes y burgueses. En los exteriores gentes con capacidad para pagar rentas ciertamente mas elevadas. En las corralas y traseras los mas humildes. Aun con enormes cambios pervive un cierto esquema parecido. Son comunes las corralas, varias por ejemplo en la calle Gonzalo de Córdoba, en la de Sagunto y en otras. Infraviviendas en la calle del Castillo. Poco a poco las nuevas edificaciones van sustituyendo a las mas precarias y hoy se puede decir que son ya pocas las posibilidades de alquilar pisaos baratos a estudiantes o inmigrantes, salvo que se agrupen cooperativamente. He oído hablar de préstamos hipotecarios a varios titulares. El paisaje humano está compuesto de jubilados, profesionales- por ejemplo es curioso la abundancia de gentes del mundo del cine-, estudiantes extranjeros, una pequeña colonia judía con su sinagoga y una multitud de gentes de clase media con mas o menos posibles contentísimos de los precios que han logrado alcanzar sus propiedades. Pero todos ellos viviendo en lo mas parecido al paraíso en la ciudad. Abundancia de comercios, calles repleta de cines de estrenos, la concentración de terrazas mas importante de Madrid y un clima social solo enturbiado de vez en cuando por los ruidos del botellón de los viernes y sábados, de las escenas borrachuzas de una colonia de polacos de Cracovia que ocasionalmente se instalan en algunas plazas y de algunos aprendices de latin kings, pacíficos por otra parte, pero que estéticamente ponen de los nervios a algunos de los vecinos. En esta zona del barrio no hay museos, ni siquiera museos del jamón, pero si colegios de muy buena factura y calidad, públicos por cierto, como el Rufino Blanco y hasta un hospital homeopático histórico del que he hablado en este blog y en proceso de restauración. Librerías buenas como la de mi amigo Javier en San Bernardo, Aviraneta y la de mi amigo José en Sagasta, el Galeón- si logras entrar hasta el fondo saltando sobre pilas de libros de lance te doy un premio. Fruterías de impecable calidad como la de los mieleros de Álvarez de Castro. Y bares y restaurantes para todos los bolsillos pero entre los que me permito recomendar Villa de Foz, en Gonzalo de Córdoba, las dos Giraldas en Hartzembush, Smara en Cardenal Cisneros, El Llar en Fernández de los Ríos. Y por supuesto las terrazas de Olavide, empezando por la de Santiago- el Maracaná- que tiene las mejores tapas, aunque los modernos pastagafas que visitan el barrio no se enteren. No se que tienen estos chicos, que por cierto son lo mejor de barrio, para no enterarse de cuales son los mejores sitios.
Y para los amantes de los programas Milenios de Iker Jiménez les diremos que el barrio de Chamberí guarda uno de los secretos mas fascinantes de Madrid: la estación de metro fantasma que nuestro querido Gallardón va a convertir en museo. Tiemblen….
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26 de abril de 2007

Guernica. 70 años no es nada


Abril 1937, las bombas arrasan Guernica, originally uploaded by Photospain.


La destrucción de Guernica-Gernika para quien así lo prefiera-hace 70 años fue el primer episodio de la técnica de guerra basada en la destrucción aérea de ciudades y de la masacre de poblaciones civiles. Después de Guernica vinieron Coventry, Londres, Dresde, Berlín, Hiroshima, Nagasaki, Hanoi, Bagdad y tantas otras ciudades mártires.

No se equivocó Picasso al dedicar tantos meses de su vida a describir el horror de los bombardeos. Anunciaba como los profetas el tiempo por venir.

Anunciaba los 600.000 muertos de la guerra de Irak. Hablamos de hace cuatro años. Hablamos de los días en los que miles de ciudadanos de Irak asistían aterrados a los ejercicios de “liberación” practicados por la aviación y la artillería americana.

De los días en los que José Couso, al que los vecinos de la plaza en la que resido le debemos un homenaje que se retrasa, era asesinado por aquellos que pretendían vender la invasión de Irak como un acto a favor de sus habitantes. José Couso pago el precio de ser testigo.

Los testigos del bombardeo de Guernica durante mucho tiempo no pudieron hablar. La versión oficial del gobierno franquista era que la villa foral fue dinamitada por tropas nacionalistas leales a la República. Por cierto que hoy, herederos del viejo régimen, tratan de inventar una nueva versión sobre el 11M. Por lo que se ve, siguen con sus manías. Entonces para tapar su propio crimen. Hoy para tapar sus mentiras.

Quería decir esto: las bombas no son nada sin la justificación que las acompaña. Hoy es un día para declararse pacifista por encima de cualquier otra idea. Hoy es un día para recordar a tantas víctimas anónimas de tantas guerras.



24 de abril de 2007

Antonio Gamoneda recibe el Premio Cervantes

Discurso de Antonio Gamoneda, poeta, al recibir el premio Cervantes. Lo reproduzco por considerarlo una pequeña gran obra maestra.


Majestades, Señor Presidente del Gobierno, Señora Ministra de Cultura, Señor Rector de la Universidad de Alcalá de Henares, Autoridades estatales, autonómicas, locales y académicas, señoras, señores, amigas, amigos: Quiero, antes de entrar en mi exposición, dirigirme al Jurado que pensó en mí para conceder este reconocimiento. Por respeto a su autoridad crítica, no diré que el galardón me sobrepase. Únicamente, con emoción, muchas gracias.


Señor:

Recibir de manos del Rey de España el Premio Cervantes, ciento cuarenta y cuatro días después de que Su Majestad La Reina me conmoviese en una circunstancia que ha resultado premonitoria, es un hecho cierto que, habiendo ocurrido ya en mi vida, permanece, sin embargo, en el espacio de lo increíble.

Increíble y cierto. Han venido a mí estas dos palabras y, de inmediato, me he dado cuenta de que, sin saberlo ni dejar de saberlo, ya estaba hablando de mis causas y convicciones. Increíble y cierta es también, en su esencialidad, la poesía.

Este hecho pone en mí una seria extrañeza que podría nacer de lo inesperado y elevado de la circunstancia, pero creo que no es sólo por esto; hay algo que hace más grave mi perplejidad, es decir, mi necesidad de interrogación. Tengo que preguntarme y contestarme por las causas, sabiendo que éstas estarán en mi vida y en su calidad existencial, mucho menos desgraciada que la de millones de seres humanos, aunque pueda ser justo contemplarla hermanada con la de éstos y no con la de los vivientes socialmente afortunados. Tengo que preguntarme también por el acontecer de mi escritura.

Pronto se me depara la evidencia de algo que, más que cualquiera otra circunstancia o razón, ha condicionado a una y a otra, a mi vida y a mi escritura. Hablo de la pobreza.

¿Deberé entender que existe y se valora una cultura que se genera precisamente en el interior de la necesidad y del cansancio y que conlleva rasgos de tipicidad, a la vez que existe y predomina una cultura que se desprende en modo natural de células familiares o sociales afortunadas, una cultura, esta segunda, que lleva consigo bibliotecas selectas, estudios avanzados y conocimiento numeroso de idiomas, pongo por ejemplo? Porque yo vengo de la penuria y del trabajo alienante. Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad y al acendramiento de la conciencia, son, permítaseme decirlo crudamente, de baja extracción. Tengo que pensar que sí, que existe un estado pasional del pensamiento nacido en la pobreza y servido por el infortunio; un algo que, de aquí en adelante, nombraré diciendo simplemente cultura de la pobreza, y que esta cultura es, de algún modo, diferenciable de la que prospera a partir de una situación privilegiada.

Dentro de esa cultura de la pobreza yo no soy más que un caso mínimo y ocasional. Mínimo, dentro del inmenso dolor planetario; ocasional, porque mi vida se ha hecho, finalmente, llevadera.

Es verdad que, en 1936, en mi casa había un solo libro en el que aprendí a leer. Quizá aquel libro no fuese una señal completa de infortunio: al tiempo que me recordaba mi orfandad, tenía la intensidad y la atracción de ser un libro de poesía escrito por mi padre. Es verdad así mismo que mi primera información sobre la vida civil consistió en advertir la horrible represión en el barrio más tristemente obrero de León, y es verdad también que, al día siguiente de cumplir catorce años, a las cinco de la mañana, yo estaba cargando carbón en la caldera del extinguido Banco Mercantil y que, a esa misma hora, mi madre, desde otra hora lejana del día anterior, inclinaba más de la cuenta su cabeza sobre una máquina Singer. Pero, dentro de la cultura de la pobreza, ¿quién soy yo al lado de un François Villon, de un César Vallejo o de un Miguel de Cervantes?

Miguel de Cervantes, para permanecer en la vida, tenía que ofrecerse a la muerte, vender su sangre en el mercado de las grandes empresas negociadas a la contra entre los poderosos y extender su mano ante estos mismos mendigando auxilios; no pudo hacer lo que antes llamé "estudios avanzados", no sabía latín ni cursó en la universidad; y quizá hubo de mirarse a sí mismo con dolor o con desprecio en razón de alguna negra personería y del escondido comercio que de su cuerpo habían de hacer sus hermanas.

Yo quiero decir algo sobre la obra creativa de Cervantes considerando que fue hecha, precisamente, desde la pobreza. En modo general, se ha considerado la presencia de esta pobreza en su vida, pero quizá no se ha estimado como causa de peculiaridad en su obra.

Cervantes, pensando en su escritura estrófica, sabiendo o no sabiendo lo que decía, hablaba con pesadumbre de "la gracia que no quiso darme el cielo". Sin embargo, fue él quien encendió la poesía -digo la poesía- en el interior del discurso narrativo y dio cuerpo a las revelaciones quizá más bellas, más increíbles y ciertas, surgidas de la lengua española.

Cervantes, en el capítulo XLVII de la primera parte del Quijote -cito abreviada y fielmente- dice que " .... la escritura (...) de estos libros da lugar a que el autor pueda mostrarse épico, lírico, trágico, cómico, con todas aquellas partes que encierran en sí las ciencias de la poesía...". ¿Manifestó aquí una lucidez transitoria? Porque también es cierto que, en algún otro momento, llegó a decir (cito según Vicente Gaos) "que su único propósito era el de combatir los libros de caballerías". Es este un tópico razonable pero irrelevante. Bien pudo Cervantes concebir su obra como un irónico y melancólico artefacto, beligerante frente al palabrerío y la imaginería vacua de aquellos ya periclitantes libros, pero esto no pudo y no puede ser todo.

El conocimiento vacilante que tiene Cervantes de la que es, en mi convicción, radical esencialidad poética de su obra prosística mayor, se corresponde, poco menos que punto por punto, con el "no saber sabiendo" de San Juan de la Cruz, que estaba poseído por una inocencia análoga: creía que estaba hablando únicamente de la experiencia mística, pero también estaba definiendo, con una precisión hasta ahora insuperada, la experiencia poética. He dado en San Juan de la Cruz; no puedo pasar por él de cualquier manera. Haré un inciso que no será una desviación: también él pertenece a la cultura de la pobreza.

Juan de Yepes era hijo de unos muy humildes tejedores y, socialmente, un villano. Torpe en los oficios, parece que fue hábil -le adiestraría la caridad- en el cuidado de los sifilíticos. Sufrió hambre, cárcel y torturas, y padeció el temor a la Inquisición. Sí estudió, brevemente, latín y filosofía, pero su saber más real surge de la lectura alucinada del Antiguo Testamento, en particular del Libro de Job y del Cantar de los cantares, así como del conocimiento, incompleto e igualmente alucinado, de la mística sufí.

Vuelvo a Cervantes. Matizando el que he llamado "conocimiento vacilante" de la naturaleza de su propia obra, doy en otra hipótesis de Gaos, quien dice de Cervantes y del Quijote que "cuando empezó a escribirlo, no tenía idea cabal de lo que se proponía". Esta noción de la obra "inconsciente" es bienvenida por numerosos eruditos. Yo la comparto con serias reservas; no comparto las razones profundas de la motivación: yo entiendo que no es exactamente inconsciencia, sino que se trata de la inocencia presente en grandes poetas, y en otros no tan grandes, que es asimilable, insisto en ello, al "no saber" postulado por Juan de la Cruz.

Hay un juicio de Ortega y Gasset que mucho me importa, aunque sea por motivos que Ortega no vio o no quiso ver. Cito abreviadamente: "No existe libro alguno cuyo poder de alusiones simbólicas al sentido universal de la vida sea tan grande, y, sin embargo, no existe libro alguno en el que hallemos menos (...) indicios (...) para su interpretación". Habla de un texto hermético. Preferiría que pensase en un texto inmensamente abierto. En cualquier caso, sabiéndolo o sin saber que lo sabe, Ortega alude al pensamiento poético ya en su modernidad.

La aseveración de Ortega me hace pensar en los inicios de tal pensamiento; en Garcilaso, de quien un coetáneo -creo que Castillejo- decía que sus versos eran "tan oscuros que había que entrar por ellos con antorchas"; en Góngora; en los vanguardismos inscritos en la Generación del 27; en las tendencias iberoamericanas predominantes en el siglo XX y en el ahora mismo. Sin embargo, no me hace pensar en el realismo convencional, ornamentado o no, que aún circula y hasta predomina en el castellano, asistido por parte de mis coetáneos y por abundantes epígonos, aunque algunas opiniones críticas y, sobre todo, la decreciente adscripción de poetas jóvenes, empiezan a indicar una cierta "cotización a la baja". Este realismo se da también en Alemania, se manifiesta con mayor precaución en Francia y apenas tiene presencia en los restantes países y lenguas de Europa. Yo respeto y disiento, a la vez, de esta extendida opción estilística, de este realismo vertido en un lenguaje meramente informativo al que dicen "claro" o "normalizado".

No seré yo quien olvide que se hizo moralmente presente en la España de la Dictadura, y sé que puede transportar buena voluntad en su tematismo social, aunque se dan casos en que se propone como simple divertimento. En mi opinión, aun cuando sean ciertas y progresistas sus causas morales, se atiene, sorprendentemente, a una especie de pensamiento y de lenguaje poéticamente reaccionarios. Cervantes -hay que decirlo aquí precisamente- "con su poder simbólico y sus escasos indicios para ser interpretado", está en el pensamiento poético y en sus equivalencias lingüísticas progresivos y progresistas, y está también en la tradición, porque la tradición es, a su vez, progresiva y progresista.

Quiero traer aquí una afirmación de un contemporáneo pleno, de José Manuel Caballero Bonald. Dice así: "... la poesía en prosa del Quijote tuvo un poder anticipatorio...". Sí; lo tuvo. Es relacionable, por ejemplo, con creaciones del propio Caballero Bonald, como Ágata ojo de gata, y, claro está, con la obra de Claudio Rodríguez, en su totalidad, o con la de Valente desde su juvenil madurez.

No proseguiré -por sabida, no parece necesaria- en la referencia nominal a mis coetáneos españoles a propósito de actitudes creativas que considero consecuentes o divergentes puestas en relación con las que Cervantes anticipa. Tampoco entraré en la escritura de creadores más jóvenes por considerar que su obra está aún abierta a una imprevisible evolución.

Cervantes es el origen de la novela moderna, y lo es porque instaló bien instalada la poesía moderna en el seno de la narratividad. Del don que él decía que le negó el cielo sólo cabe aceptar que se sintiese inseguro en relación con aspectos formales, evidentemente secundarios aunque fueran decisorios en el entendimiento que de la poesía se tenía en la época. Ciertamente, Cervantes no alcanzaba más que a componer, con una corrección que hoy llamaríamos "plana", dentro de los módulos versales. Hoy contamos ya con un nivel de información y de sensibilidad suficiente para saber que es insegura y precaria la identificación absoluta de la poesía con los procedimientos versales, y que la distinción entre verso y prosa es, a los efectos poéticos, poco menos que trivial. Los grandes creadores lo sospecharon pronto. Dice Fray Luis de León en De los nombres de Cristo, refiriéndose a la prosa: "Yo confieso que es nuevo y camino no usado por los que escriben en esta lengua poner en ella número, levantándola del decaimiento ordinario. El cual camino quise yo de abrir". De Fernando de Rojas a Valle Inclán, en el intermedio y en el después, bien clara tenemos la virtud prosística del número, virtud que avanza orientándose de las pautas métricas a las causas rítmicas.

En la creación de un universo en el que la poesía, disfrazada de "locura", atiende a lo Desconocido; en la transgresión, "no sabida" o sabida inconscientemente, de las pautas convenidas en sus días para la narratividad; en la figuración increíble y cierta, Cervantes impulsa la tradición en un sentido determinante de modernidad. Su poder anticipatorio consiste en la creación de claves liberadoras que, siglos después, serán activas en la obra poética (sigo insistiendo: poética) de un Kafka, de un Joyce, de un Faulkner y de otros muchos creadores importantes dentro y fuera de nuestra lengua.

Me interesa precisar aquí que el pensamiento específicamente poético se distingue del pensamiento discursivo, reflexivo o de cualquiera otra especie, en que procede de lo Desconocido -de lo desconocido incluso por el propio poeta- y en que lo revela; en que realiza lo irreal; en que puede crear lo que no existía; y en que se hace presente precisamente en un instante en que se produce la disolución de la normativa común del pensar. Una vez más, aquí, el "no saber sabiendo" de Juan de Yepes. Yo, en mi pequeñez, he argumentado en alguna ocasión "que no sé lo que sé hasta que no me lo dicen mis propias y ya escritas palabras". A Cervantes, en su grandeza, creo que le ocurría algo parecido.

Serían una conclusión y una simplificación poco meditadas decidir que en Don Quijote y Alonso Quijano, en la locura y en la cordura del uno y del mismo, no hay un trasunto, una creación autorreferente del propio Don Miguel; está ahí aun en el caso de ser un discurso inconscientemente activado, una emanación impensada de su vida.

Voy a ayudarme, en este punto, de alguien, lejano, al que también entiendo surgido de la cultura de la pobreza. Su vida se descifra en salarios escasos, en "una vieja casa de madera en Estambul" y en largos años de cárcel, exilio y enfermedad. Hablo del poeta turco Nazim Hikmet y de la primera mitad de su poema titulado "Don Quijote", que dice así:

"El caballero de la Eterna Juventud / obedeció, hacia la cincuentena, / a la verdad que latía en su corazón. / Partió una bella mañana de julio/ para conquistar lo bello, lo verdadero y lo justo. // Delante de él estaba el mundo / con sus gigantes abyectos, / y bajo él estaba Rocinante, / triste y heroico. // Yo sé / que una vez que se cae en esta pasión / y que se tiene un corazón de un peso respetable, / no hay nada que hacer, Don Quijote, / nada que hacer: / hay que embestir a los molinos de viento."

Se habla aquí de la apariencia de una sinrazón: "embestir a los molinos de viento"; se habla de una locura que cabría entender reducida a peripecia grotesca. Pero en la apariencia de la sinrazón palpita gravemente una verdad: "la verdad que latía en su corazón". Estamos ante un hecho poético.

Este hecho se da en el lenguaje de la falsa "locura" cervantina, en el lenguaje que sólo es ficcional en superficie, ficcional únicamente en relación con realidades objetivas que no han sido interiorizadas por el poeta, con significaciones meramente coloquiales o con las que, ahora mismo, están convenidas para la información mediática. Pues no; en el lenguaje poético, no: los molinos son gigantes, los gigantes son poderosos, su ejercicio es la maldad, y el Caballero de la Eterna Juventud, el abatido, nos revela que su infortunada verdad consiste en la causa necesaria de luchar contra esa maldad.

El lenguaje representativo de este ser y de este acontecer en poesía, yo lo advierto ligado a la cultura de la pobreza. La relación dialéctica entre el poder injusto y el sufrimiento está prácticamente en todas las "locas aventuras" que configuran el curso poético del Quijote. Es hondamente significativo que Cervantes, al cerrar este curso, nos ofrezca la pérdida de la locura como preámbulo de la muerte.

Si en aquellos días hubieran circulado criterios que lo hacen en la actualidad, Cervantes hubiera sido quizá motejado de manipulador de un lenguaje impropio, deducido, incluso, del irracionalismo, o de una escritura palabrera, gratuita e increíble. La autoridad del Quijote ha permanecido, pero yo creo que el libro aún ha de ser mejor comprendido. La locura de Don Alonso es más que un recurso literario; es creación de la función lingüística que integra lo cierto en lo inverosímil, que hace suya y revela la verdad increíble, la verdad nueva y desconocida, propia e interna de una tradición decidida por la invención progresiva del pensamiento poético moderno.

Este pensamiento está habitado casi siempre por una extrañeza que no por "extraña" deja de ser una realidad intelectual plena, ni de estar presente también en el ánimo y en la sensibilidad, ni de ser abarcadora del nivel cognitivo que llamamos conciencia y de su contenido moral. El Quijote es un libro ligado al pensamiento y al lenguaje comunes tan sólo en zonas de superficie, en añadiduras "razonables" con las que, por boca propia, por la de Sancho o por la de algún personaje secundario, Cervantes (en el que aún habrían de pesar juicios y prejuicios) moteja de locura la verdad poética trasunto de si mismo y emanación de su propia vida.

No obstante, el libro lleva consigo la voluntad de crear placer, es decir, lleva consigo efectos en los que algo hay que se asemeja a una salvación, a una interrupción del dolor. Toda poesía, incluida la que se deriva del sufrimiento, de la crueldad o de la injusticia, está orientada a la creación de una forma de placer. Dice Aristóteles (al que cito por la edición trilingüe de Valentín García Yebra): "... no hay que pretender de la tragedia cualquier placer, sino el que le es propio...". La afirmación aristotélica del placer en la representación de lo terrible es una apreciación vigente en el ahora mismo.

Hasta aquí, he intentado demostrar que, desde la pobreza y a través de la prosa, Cervantes es uno de los creadores, el más importante en la lengua española, del pensamiento poético moderno y de su realización en el lenguaje. Nótese que no he entrado en el dislate de atribuir en exclusiva a la cultura de la pobreza la creación de tal pensamiento.

He acudido también al "no saber" de San Juan de la Cruz, interpretándolo como clave poética y como señal de pobreza (pobreza en el subsistir y en la sabiduría), y he traído una cita de Ortega, referida al Quijote, en la que me permito insistir aún más abreviada: " No existe libro alguno cuyo poder de alusiones simbólicas (...) sea tan grande, y, sin embargo, no existe libro alguno en el que hallemos menos indicios para su interpretación".

Quiere decir la reunión de las referencias a Juan de la Cruz y a Ortega, que la tradición poética, en su modernidad, depara textos difíciles; textos que conllevan verdades ocultas, que se revelan, sí, pero por medio de una semántica poética, ajena a la semántica informativa, privada la primera, según el quizá excesivo criterio de Ortega, de "indicios para su interpretación". Conviene recordar aquí el aviso de Eliot relativo a que "la poesía es la aprehensión sensible y directa del conocimiento", o, como yo me atrevo a decir, que la poesía es antes sensible que inteligible, o que es inteligible bajo condiciones de sensibilidad. En todo caso, Ortega no dice que el Quijote sea un libro fácil y realista, sino un libro difícil fundamentado en el poder de las alusiones simbólicas.

La poesía "cuyo género carece de nombre" (vuelvo aquí a citar a Aristóteles) puede implicarse en módulos poemáticos, pero también, con igual entereza y legitimidad, en cualquiera otro de los géneros literarios o en la trama de varios o de todos ellos, trama a la que alude Lázaro Carreter como peculiar de la escritura contemporánea. Por no tener género, por no ser, en rigor, literatura, la poesía puede estar en todas las formas que la literatura adopte. Su esencialidad y su sentido han de buscarse en la sensibilidad y en la existencia antes que en el lenguaje convenido.

El "no saber" es natural en la creación que se desprende de la cultura de la pobreza. Es una suerte de pureza en la oscuridad del pensamiento, que podría ser anulada precisamente por el saber metódicamente adquirido. Nosotros, "los de la pobreza", no tuvimos libros, no fuimos a la universidad. Esta diferencia con los creadores cultos a partir de una situación social que pueda considerarse afortunada, no es, ni a favor ni en contra, una diferencia de grado cualitativo. Esta diferencia la procurará el talento.

Pero el individuo y, por tanto, el poeta, se realiza en la colectividad. Por esta indefectible circunstancia, toda poesía, aun siendo "irremediablemente subjetiva" (nos lo dice Sartre), es también siempre, en su significación última, poesía social. Puede o no llevar consigo convicciones ideológicas. Ante los poderes injustos, en los poetas de origen acomodado podrá darse la ideología solidaria; en los que se reconocen en la pobreza, será una manifestación de su vida desafortunada. Dicho más brevemente: hablar desde el interior de la pobreza no es lo mismo que solidarizarse con la pobreza. Ellos, los solidarios, pueden, por las causas ideológicas que digo, encontrar necesario manifestarse realistas y críticos, pero lo hacen -no sé si se dan cuenta- con el mismo lenguaje "normalizado" que adoptan los poderes injustos. Insensiblemente, se asimilan a tales poderes.

Es frecuente también la aparición de la ironía en aquellos cuya cultura no ha sido configurada por la pobreza. En nosotros ("los de la pobreza", los que nos hemos acercado al conocimiento de forma intuitiva y solitaria y los que, advertida o inadvertidamente, se han identificado con nosotros) la subjetivación radical y el patetismo resultarán naturales, y nuestro lenguaje no estará "normalizado" porque, aun amando la paz, el nuestro será un lenguaje poética y semánticamente subversivo. El sufrimiento de causa social es nuestro sufrimiento, y penetra, en modo imprevisible, nuestra conciencia lingüística.

Quiero dejar dicho que si Don Miguel de Cervantes resucitase o aún permaneciese físicamente vivo (¡qué disparate, por mi parte, cerrar este parlamento con tales fantasías!), estaría, pensativamente, cerca de nosotros.

He terminado con mis reiteraciones. He puesto cierta intención en acumularlas. Perdónenme.

Muchas gracias.

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