CASA FUNDADA EN EL 2005.
Me dicen que si no tienes un blog no existes. No es que tenga muchas ganas de existir en este mundo sutil de los blogs pero tampoco quiero quedar como un ser extravagante.
Mientras los tiburones financieros apuestan a favor del recorte de pensiones en Grecia ella salta a la comba. Si Brown, Clegg o Cameron se juegan el alquiler del número 10 de Downing Street en las elecciones de mañana es algo que a ella le resulta indiferente, sigue saltando a la comba. A ella lo que le preocupa, lo que la obliga a dejar de saltar es el grito de su madre, puede que de su tia si resulta que es huérfana, llamándola a acudir a la jaima a comer un plato de arroz. Allí escuchará los relatos de su abuelo. Los recuerdos de la tierra de sus ancestros. Ella solo ha visto el mar el año pasado en el viaje a España con los niños de la operación Vacaciones en Paz. No sabe si este año volverá a ser elegida.
Mientras el mundo da vueltas para encontrarse a si mismo ella salta a la comba.
Parece que es mas importante lo que llevamos los seres humanos sobre la cabeza que dentro de la cabeza. Me prometí hace tiempo dejar de escribir de cosas cansinas. Debe ser el síndrome del articulista. El miedo a repetirse. Hace tiempo que escribí sobre el famoso hiyab y el no menos popular, en Afganistán por lo menos, burka. De lo que escribí entonces no me arrepiento lo mas mínimo.
Hace unos meses estuve en la exposición dedicada a recuperar la memoria de una artista española: Maruja Mallo. La historia y la obra de Maruja es apasionante. Fue una adelantada a su tiempo. De alguna forma se la puede emparentar con el arte conceptual. Su propia vida era una constante performance. Fue la creadora de un movimiento llamado el sinsombrerismo. En la España de los años 20, tan creativa y brillante, un grupo de mujeres deciden manifestar su contrariedad con los usos y costumbres que las clases medias les asignaban. Una de sus provocaciones, inocente tenderíamos a pensar desde nuestra actual perspectiva, era la de renunciar al sombrero.
Cómo me gustaría que las niñas musulmanas decidiesen expresar también su rebeldía de esa manera, renunciando al empleo de una prenda como el pañuelo sobre la cabezay no reinvindicando su uso. Pero por lo que se ve, y a la vista de los tremendos debates que nuestra aburrida sociedad dedica al tema, tal cosa resulta muy dificil. Mas bien al contrario, entiendo que una adolescente rebelde exprese su disconformidad con esa sociedad tan restrictiva, tan pacata, colocándose el pañuelo a guisa de identidad.
Veo constantemente a chicos y chicas que adornan sus cueros cabelludos con todo tipo de prendas. Pañuelos piratas, pañuelitos triangulares de campesina holandesa o cantante folklórica de los balcanes, gorras de todas las procedencias étnicas, lanudas y muticolores pañoletas rastas, forros polares, gorros de quirófano de serie USA y un largo ecétera. Interpreto que los jóvenes expresan así su disconformidad sobre el sinsombrerismo dominante de los mayores. Interpreto tambíen que los mayores vamos poco a poco recuperando el uso de los sombreros, nunca he visto a tantas personas con sus borsalinos en la cabeza. Puede que sea por los rigores climáticos, protegernos de tanto frio y tanto sol. O puede que la ola conservadora que nos invade sea la causante de ese fenómeno cultural. Ya se sabe que los rojos no usaban sombrero. Y ahora por lo que se ve toca ser de derechas. Y exigir la reforma laboral. Nunca he visto a tanto demócrata asentir con tanta unción a esa demanda de liberalismo económico.
Bueno, que es primero de Mayo. Hoy me pondré mi proletaria gorra de propaganda de Pinturas López. Y que les den. Hace un sol que revienta los cascos. Hay que protegerse.
Pues yo no había oido hablar de Toni Zenet hasta hace unos días que vi anunciado unos conciertos de este artista malagueño en un periódico gallego. Me fui a Spotify y no había nada de él. Entre en Youtube y aquí si que está. Lo que no esté en Youtube es que no existe.
No soy muy amigo de los cantantes aflamencaditos. Los odio normalmente. Que me perdonen sus fans pero por ejemplo escucho alguna canción de un tal Manolo García y lo primero que se me ocurre es esconderme debajo de la mesa. Ya se dan ustedes una idea de mi querencia por el aflamencamiento.
Tony Zenet, vaya nombrecito, sin embargo, me gusta.
El Padre Jony. Un heroe del rock, la música sacra del siglo XX
Muy recientemente se ha sabido que el gobierno inglés discutió internamente un documento para el desarrollo de la agenda de la visita papal que Benedicto XVI realizará al Reino Unido en otoño de este mismo año.
Por lo que leo en BBC news parece que el documento se ha retirado por contener algunas ideas que pudieran resultar ofensivas para el Pontífice.
Yo creo, sin embargo, que pudieran ser un buen punto de partida para la negociación de la agenda de la visita que el Papa piensa hacer a España a finales de año.
He aqui un resumen de las ideas desarrolladas por la Cancilleria inglesa y las posibles adaptaciones al caso español.
-Los ingleses proponían que el Papa patrocinase una nueva marca de condones. Yo creo que en España la cosa daría mejores resultados simplemente consiguiendo que el Papa retirase aquellas palabras sobre el condón dictadas en África. Creo que sería un paso adelante. Lo de poner una marca a los condones suena gracioso pero poco procedente. No creo que los usuarios se sintiesen muy predispuestos a usar una marca como Beni o Papi y un símbolo papal en los envoltorios.
-Otra idea era que el Papa inaugurase una clínica de abortos. Me parece improcedente y de mal gusto. El humor inglés a lo Monthy Phyton está muy bien para el cine pero en la vida real resulta algo engorroso. Menudo jujú para las usuarias de ese centro utilizar instalaciones bendecidas por Su Santidad. Creo que el mejor programa sería que el Papa recomendase a sus seguidores que por ejemplo se limitasen a recomendar que no se preacticaran abortos y se olvidaran de esa pasión enfermiza por encerrar en la carcel a las abortistas. Ya sería de agradecer.
-Bendecir un matrimonio homosexual. No lo veo mal. Que la Iglesia compitiese en capacidad ceremonial y lograse llevar a las iglesias, delante del altar, a tantas parejas homosexuales católicas a las que les gustaría bendecir su unión sería un grandísimo avance. Y posiblemente una forma de desmitificar. No soy teólogo pero cosas mas difíciles de comprender ha propuesto la iglesia católica a lo largo de los siglos. Por ejemplo el celibato de los sacerdotes. En ese camino anunciar en su visita a España la desaparición del celibato sería un puntazo impresionante. No te digo nada si encima anuncia que la mujer se incorporará al sacerdocio en igualdad de condiciones.
-Otra de las propuestas, y aquí entrecomillo en fidelidad al texto de la propuesta, "sugería que Benedicto podría desmostrar su firme postura respecto al difícil tema de acusaciones de pederastia contra sacerdotes católicos "despidiendo obispos no fiables" y lanzando un centro telefónico de ayuda para niños abusados.". No se que tiene esa idea de broma. Me parece un programa perfectamente aplicable y hasta obligado. Que menos. Y no veo el menor tipo de humor en la propuesta.
-Que el Papa se disculpase por la Armada Invencible. Pensando la visita a España considero que la idea no es de aplicación. Aquí cabría una adaptación de la idea pidiendo perdón por la Inquisición por ejemplo o por amparar bajo el estandarte de Cruzada la última guerra civil española.
-Cantar una canción de beneficiencia con la Reina de Inglaterra. De todos es sabido el gusto papal por la música e incluso la edición de discos con su participación. Incluir en el programa Papal alguna sesión musical me parece de perlas. Aquí tienen fama festivales de música sacra como el de Cuenca. Y la tradición musical española, hablemos del padre Soler por ejemplo, es altamente valorada en materia religiosa. Además tenemos al padre Jony, un heroe del rock español. Conseguir que el Papa actuase de telonero en un concierto de Jony le atraería mucho la simpatía de los jóvenes españoles.
Dirá usted que me he inventado todo este rrollo para hacer unas risas. Nada mas lejos de la realidad. Yo no me he inventando el humor inglés. No se quien pueda ser el autor de estas propuestas oficiales inglesas retiradas pero no me extrañaría que fuese alguno de los guionistas de La vida de Brian, para mi la obra de humor mas seria de nuestra historia.
Solveig Slettahjell es una cantante, compositora y música noruega que me gusta mucho. Sus discos son muy eclécticos y lo mismo despacha delicados country & western que baladas nórdicas o piezas electrónicas.
En este caso he programado una pieza muy poética de mi querido Tom Waits.
Del norte no solo llega buena literatura, también buena música.
En el día del libro y de San Jorge mi regalo es este. El año que viene mandaré una rosa.
Phone's off the hook No one knows where we are It's a long time since I Drank champagne The ocean is blue As blue as your eyes I'm gonna take it with me When I go
Old long since gone Now way back when We lived in Coney Island Ain't no good thing Ever dies I'm gonna take it with me When I go
Far far away a train Whistle blows Wherever you're goin Wherever you've been Waving good bye at the end Of the day You're up and you're over And you're far away
Always for you, and Forever yours It felt just like the old days We fell asleep on Beaula's porch I'm gonna take it with me When I go
All broken down by The side of the road I was never more alive or Alone I've worn the faces off All the cards I'm gonna take it with me When I go
Children are playing At the end of the day Strangers are singing On our lawn It's got to be more Than flesh and bone All that you're loved Is all you own
In a land there's a town And in that town there's A house And in that house There's a woman And in that woman There's a hart I love I'm gonna take it With me when I go I'm gonna take it With me when I go
ACTUALIZACIÓN AGOSTO 2010
Por alguna razón quien colocó el video en youtube lo ha retirado. Por ello he tenido que publicar uno distinto con lo que se altera el sentido del texto.
Hacía mucho tiempo que no visitaba Zaragoza. Me perdí los fastos de la famosa Expo del Agua. Ahora veo que Zaragoza ha ganado mucho en calidad de vida. Siempre ha sido una ciudad amable y reposada pero las últimas reformas urbanas, y las que les queda pues Zaragoza sufre el mismo síndrome de Madrid de reformitis y aceritis aguda, dan la sensación de que se ha potenciado el valor humano de la ciudad. Esa forma de pasear lánguida y contemplativa que tanto simboliza el viejo gusto de nuestras ciudades antiguas.
He tenido la ocasión de visitar dos edificios urbanos que no conocía y que recomiendo. El primero es el de la Cámara de Comercio con su torre entre neomudejar e italianizante que en su día fue el punto mas alto de la ciudad. No se si lo sigue siendo. Antiguamente era el espacio ferial de la ciudad y hoy es la sede de la Cámara. Merece una visita el patio o atrio del edificio. Sus hermosas vidrieras con temas de oficios. No he conseguido saber el nombre del artista que en su día construyo esas vistosas vidrieras.
Otro edificio que ha recibido una reforma integral es el del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza. Antigua facultad de medicina es posiblemente el edificio civil universitario, también de estilo neomudejar, mas antiguo de la capital aragonesa. La reciente transformación en sede del rectorado y de la actividad cultural universitaria está muy bien lograda.
Acercarme al Paraninfo me ha dado ocasión de poder visitar una exposición de fotografía dedicada al reportero gráfico del primer cuarto del siglo XX Luis Gandú Mercadal. Debieron ser aquellos años de la belle epoque y de entreguerras un momento dulce de Zaragoza. No conozco la historia cultural ni económica de la ciudad pero viendo las fotos de Luis Gandú te das cuenta que nos habla de una ciudad viva, con mucha actividad social y cierto frenesí constructor.
Merece la pena dar un salto a Zaragoza. Y ahora para los madrileños a hora y media de las orillas del Ebro gracias al AVE la cosa está mas facil que nunca. Por supuesto que debe usted agregar a su visita algún que otro placer como el gastronómico. Restaurantes y tabernas para todos los gustos y bolsillos. Consulten la guia de restaurantes de Zaragoza de 11870.com para aquellos que agregan a su descripción la etiqueta "aragoneses" que es lo que procede en estos casos, no se va a ir usted a almorzar a un libanés, ¿no?.
Este es el discurso que acaba de pronunciar Jorge Semprún ante 300 supervivientes del horror nazi del campo de concentración de Buchenwald:
No sabemos si tuvieron tiempo de tomar nota mentalmente de tamaño cinismo, criminal y arrogante. ¡Una sentencia que alude a la igualdad entre seres humanos, a la entrada de un campo de concentración, lugar mortífero, lugar consagrado a la injusticia más arbitraria y brutal, donde sólo existía para los deportados la igualdad ante la muerte!
El mismo cinismo se expresaba en la sentencia inscrita en el portal de Auschwitz: Arbeit macht frei. Un cinismo característico de la mentalidad nazi.
No sabemos lo que pensaron los dos americanos en aquel histórico momento. Pero sí sabemos que fueron acogidos con júbilo y aplauso por los deportados en armas que montaban la guardia ante la entrada de Buchenwald. Sabemos que fueron festejados como libertadores. Y lo eran, en efecto.
No sabemos lo que pensaron, no sabemos casi nada de sus biografías, de su historia personal, de sus gustos o disgustos, de su entorno familiar, de sus años universitarios, si es que los tuvieron.
Pero sabemos sus nombres.
El civil se llamaba Egon W. Fleck y el primer teniente, Edward A. Tenenbaum.
Repitamos aquí, en el Appeliplatz de Buchenwald, 65 años después, en este espacio dramático, esos dos nombres olvidados e ilustres: Fleck y Tenenbaum.
Aquí, donde resonaba la voz gutural, malhumorada, agresiva, del Rapportführer todos los días de la semana, repartiendo órdenes o insultos; aquí donde resonaba también, por el circuito de altavoces, algunas tardes de domingo, la voz sensual y cálida de Zarah Leander, con sus sempiternas cancioncitas de amor, aquí vamos a repetir en voz alta, a voz en grito si fuera necesario, aquellos dos nombres.
Egon W. Fleck y Edward A. Tenenbaum.
Así, maravillosa ironía de la historia, increíble revancha significativa, los dos primeros americanos que llegan a la entrada de Buchenwald, aquel 11 de abril de 1945, con el Ejército de la liberación, son dos combatientes judíos. Y por si fuera poco, dos judíos americanos de filiación germánica, más o menos reciente.
Ya sabemos, pero no es inútil repetirlo, que en la guerra imperialista de agresión que desencadena en 1939 el nacionalsocialismo, y que aspira al establecimiento de una hegemonía totalitaria en Europa, y acaso en el mundo entero, ya sabemos que en dicha guerra, el propósito constante y consecuente de exterminar al pueblo judío constituye un objetivo esencial, localmente prioritario, entre los fines de guerra de Hitler.
Sin tapujos ni concesiones a ninguna restricción mortal, el antisemitismo racial forma parte del código genético de la ideología del nazismo, desde los primeros escritos de Hitler, desde sus primerísimas actividades políticas.
Para la llamada solución final de la cuestión judía en Europa, el nazismo organiza el exterminio sistemático en el archipiélago de campos especiales del conjunto Auschwitz-Birkenau, en Polonia.
Buchenwald no forma parte de dicho archipiélago. No es un campo de exterminio directo, con selección permanente para el envío a las cámaras de gas. Es un campo de trabajo forzado, sin cámaras de gas. La muerte, en Buchenwald, es producto natural y previsible de la dureza de las condiciones de trabajo, de la desnutrición sistemática.
Como consecuencia, Buchenwald es un campo judenrein.
Sin embargo, por razones históricas concretas, Buchenwald conoce dos periodos diferentes de presencia masiva de deportados judíos.
Uno de esos periodos se sitúa en los primeros años de existencia del campo, cuando, después de la Noche de Cristal y del pogrom general organizado, en noviembre de 1938, por Hitler y Goebbels personalmente, miles de judíos de Francfort, en particular, son enviados a Buchenwald.
En 1944, los veteranos comunistas alemanes se acordaban todavía de la mortífera brutalidad con que fueron maltratados y asesinados a mansalva, masivamente, aquellos judíos de Francfort, cuyos supervivientes fueron luego enviados a los campos de exterminio del Este.
El segundo periodo de presencia judía en Buchenwald se sitúa en 1945, hacia finales de la guerra, en los meses de febrero y de marzo concretamente. En aquel momento, decenas de miles de supervivientes judíos de los campos del Este fueron evacuados hacia Alemania central por el SS, ante el avance del Ejército Rojo.
A Buchenwald llegaron miles de deportados escuálidos, transportados en condiciones inhumanas, en pleno invierno, desde la lejana Polonia. Muchos murieron durante un viaje interminable. Los que consiguieron alcanzar Buchenwald, ya sobrepoblado, fueron instalados en los barracones del kleine Lager, el campo de cuarentena, o en tiendas de campaña y carpas especialmente montadas para su precario alojamiento.
Entre aquellos miles de judíos llegados por entonces a Buchenwald, y que nos aportaron información directa, testimonio vivo y sangrante del proceso industrial, salvajemente racionalizado, del exterminio masivo en las cámaras de gas, entre aquellos miles de judíos había muchos niños y jóvenes adolescentes.
La organización clandestina antifascista de Buchenwald hizo lo posible para venir en ayuda de los niños y adolescentes judíos supervivientes de Auschwitz. No era mucho, pero era arriesgado: fue un gesto importante de solidaridad, de fraternidad.
Entre aquellos adolescentes judíos se encontraba Elie Wiesel, futuro premio Nobel de la Paz. Se encontraba también Imre Kertesz, futuro premio Nobel de Literatura.
Cuando el presidente Barack Obama, hace unos meses, visitó Buchenwald, le acompañaba Elie Wiesel, hoy ciudadano americano. Se puede suponer que Wiesel aprovechó aquella ocasión para informar al presidente de EE UU de la experiencia de aquel pasado imborrable, de su experiencia personal de adolescente judío en Buchenwald.
En cualquier caso, me parece oportuno recordar aquí, en este momento solemne, en este lugar histórico, la experiencia de aquellos niños y adolescentes judíos, supervivientes del campo de Auschwitz, último círculo del infierno nazi. Recordar tanto a los que se hicieron célebres, como Kertesz y Wiesel, por su talento literario y su actividad pública, como a aquellos que permanecieron, sencillos héroes, en el anonimato de la historia.
Además, no es esta mala ocasión para subrayar un hecho que se perfila inevitablemente en el horizonte de nuestro porvenir.
Como ya dije hace cinco años, en el Teatro Nacional de Weimar, "la memoria más longeva de los campos nazis será la memoria judía. Y esta, por otra parte, no se limita la experiencia de Auschwitz o de Birkenau, Y es que, en enero de 1945, ante el avance del Ejército soviético, miles y miles de deportados judíos fueron evacuados hacia los campos de concentración de Alemania central. Así, en la memoria de los niños y adolescentes judíos que seguramente sobrevivirán todavía en 2015, es posible que perdure una imagen global del exterminio, una reflexión universalista. Esto es posible y pienso que hasta deseable: en este sentido, pues, una gran responsabilidad incumbe a la memoria judía... Todas las memorias europeas de la resistencia y del sufrimiento sólo tendrán, como último refugio y baluarte, dentro de diez años, a la memoria judía del exterminio. La más antigua memoria de aquella vida, ya que fue, precisamente, la más joven vivencia de la muerte".
Pero volvamos un momento al día del 11 de abril de 1945. Volvamos al momento en que Egon W. Fleck y Edward A. Tenenbaum detienen su jeep ante el portal de Buchenwald.
Probablemente, si tuviera muchos años menos, acometería ahora una indagación histórica, una investigación novelesca acerca de estos dos personajes, investigación que abriría el camino de un libro sobre aquel 11 de abril de hace más de medio siglo, un trabajo literario en el cual ficción y realidad se apoyarían y enriquecerían mutuamente.
Pero no me queda tiempo para semejante aventura.
Me limitaré pues a recordar algunas frases del informe preliminar que Fleck y Tenenbaum redactaron dos semanas después, el 24 de abril exactamente, para sus mandos militares, informe que consta en los Archivos Nacionales de EE UU.
"Al desembocar en la carretera principal", escriben los dos americanos, "vimos a miles de hombres, harapientos y de aspecto famélico, en marcha hacia el Este, en formaciones disciplinadas. Estos hombres iban armados y tenían jefes que los encuadraban. Algunos destacamentos portaban fusiles alemanes. Otros llevaban al hombro panzerfausts. Se reían y hacían gestos de furiosa alegría mientras caminaban... Eran los deportados de Buchenwald, en marcha hacia el combate, mientras nuestros tanques los rebasaban a 50 kilómetros por hora...".
Este informe preliminar es importante por varias razones. En primerísimo lugar, porque los dos americanos, testigos imparciales, confirman rotundamente la realidad de la insurrección armada, organizada por la resistencia antifascista de Buchenwald, y que fue motivo de polémica en los tiempos de la guerra fría.
Lo más importante, sin embargo, al menos para mí, desde un punto de vista humano y literario, es una palabra de este informe: la palabra alemana panzerfaust.
Fleck y Tenenbaum, en efecto, escriben su informe en inglés, como es lógico. Pero cuando se refieren al arma individual antitanque, que se denomina bazooka en casi todos los idiomas del mundo, y en todo caso en inglés, recurren a la palabra alemana.
Lo cual hace pensar que Fleck y Tenenbaum, el civil y el militar, son americanos de reciente filiación germánica. Y esto abre un nuevo capítulo de la investigación novelesca que me apetecería acometer.
Pero hay otra razón, más personal, que me hace importante la palabra panzerfaust, o sea, literalmente, "puño antitanque". Y es que yo estaba, aquel día de abril de 1945, en la columna en marcha hacia Weimar, aquella columna de hombres armados, furiosamente alegre. Yo estaba entre los portadores de bazookas.
El deportado 44904, en el pecho el triángulo rojo estampado en negro con la letra "S", de Spanier, español, ese era yo, entre los jubilosos portadores de bazooka o panzerfaust.
Hoy, tantos años después, en este dramático espacio del Appeliplatz de Buchenwald. En la frontera última de una vida de certidumbres destruidas, de ilusiones mantenidas contra viento y marea, permítanme un recuerdo sereno y fraternal hacia aquel joven portador de bazooka de 22 años.
Muchas gracias por la atención.
Debería ser una pieza de lectura obligatoria en los colegios del mundo entero y las personas mayores bien haríamos en aprender del discurso del que fue prisionero y testigo del horror la importancia de preservar la memoria de aquellos acontecimientos.
Aquellas masacres fueron fruto de una época, de una situación histórica muy determinada pero también fueron la obra diaria de personas normales, de funcionarios de prisiones que creian que cumplian órdenes, de jueces amparados en unos códigos y de políticos que afirmaban la supremacia de unas ideas por encima de las ideas de sus adversarios.
Semprún llevaba un triángulo rojo estampado en negro con la letra “S”, de Spanier, español y en esa condición habla hoy a sus viejos compañeros y les rinde homenaje. Es su último discurso conmemorativo. La vejez y la enfermedad le llevarna pronto a la muerte. Pero no ha querido dejar de acudir en esta ocasión como en tantas otras a dejar el testimonio de su recuerdo. Escribió un libro "La escritura o la vida" que puede que sea uno de los mas grandes documentos contra el terror y contra la barbarie que nunca nadie haya escrito.
Es importante conocer el significado de Buchenwald, como el de tantos campos de trabajo y de exterminio nazis. Como dice Johanna Wensch, una joven estudiosa del pasado nazi, que empezó a estudiar este periodo porque se preguntaba cómo su abuelo pudo participar en el proceso nazi; muchos lo hicieron por cobardía o porque eran antidemócratas, "gente que no creía en la fraternidad, en el respeto al otro". Ese es el secreto del nazismo: la cobardía de los ciudadanos. "Esto no va conmigo" "Eso es una cosa de políticos"......
Este fin de semana el rumor de la tragedia nos llega de Smolensko. Nombre que nos retrotrae la memoria a una de las batallas mas singulares de la segunda guerra mundial. Y también al recuerdo de la tragedia de Katyn. En aquella masacre los soviéticos asesinaron a 15.000 polacos prisioneros de guerra. Allí murió la flor y nata del ejército polaco. El presidente polaco fallecido en el accidente de hoy acudía a celebrar el 7o aniversario de la tragedia. Un bucle histórico. Uno mas en la historia de nuestro mundo. Pero tan significativo a la vez.
Hoy el regalo musical no puede ser otro que traer a mi blog alguna página de música polaca. Que mejor que al mismo Chopin y una de sus polonesas, la 53 por ejemplo. Hubiera sido igual de buena la idea traer algo de Gorecki o de Penderecki- el requiem por ejemplo de éste último. Si les gusta la música polaca aqui tienen un enlace con lo mejor de la música polaca de todos los tiempos.
A estas horas cientos de personas se congregan delante de la Audiencia Nacional para protestar por el procesamiento del juez Garzón. Gentes de todas las clases sociales. La mayoría de cierta edad.
Creo que hay suficientes elementos de juicio para conocer de que va el asunto. El juez se ha ganado a lo largo de muchos años la suficiente cantidad de enemigos como para conseguir que una coalición de damnificados por sus acciones se hayan coaligado para cepillárselo.
Tendremos que ser otros muchos los que nos conjuremos para evitarlo. No está tan sobrada la justicia en nuestro país de profesionales independientes y honestos. Con el procesamiento de Garzón muchos serán los que concluyan que aquella operación de la transición no fue el resultado de un pacto político emanado de la voluntad del pueblo. Como sabemos o creemos, por lo menos las gentes de nuestra generación, que aquello fue lo mejor que nos pudo pasar yo reivindico los sanos orígenes de nuestra democracia. Nada digo de su calidad. Solo digo que si de aquella anmistía se deduce el total olvido de nuestra historia y la impunidad de los crímenes del franquismo nuestra democracia no será tal democracia y no merecerá la pena ni siquiera el simple hecho de votar.
Como yo no quiero eso para mí ni para mis conciudadanos es por ello que estaré ante la Audiencia Nacional o ante el Tribunal Supremo o ante el CGPJ tantas veces como haga falta. Hasta que la razón se imponga o hasta que la desmemoria se apropie de nuestras instituciones.
En la iglesia de Santiago de Castropol, por cierto que merece una detenida visita, encontré esta Semana Santa una curiosa placa que acompaña la vitrina de la bandera del Regimiento que en esa histórica villa asturiana encabezó la resistencia contra el ejercito de Napoleón durante nuestra famosa guerra de la Independencia. La vitrina con la bandera es la de la foto.
Reza así la placa:
"Alrededor de esta bandera se agruparon los valientes hijos del Regimiento de Castropol en la guerra de la Independencia y triunfante descansa en este sitio por orden del Ayuntamiento. Si algún día levantara la cabeza otro Napoleón, apresurémosla a humillársela, jurando al pie de esta bandera según el ejemplo de nuestros antepasados."
De momento no creemos que exista el menor peligro. Las relaciones entre Castropol y Francia son enormemente provechosas para ambas partes en el momento actual. Las ostras criadas en la Ria de Castropol marchan para Francia para adornar las mesas de los ciudadanos franceses. El comercio es el mejor bálsamo contra las guerras. Que siga la bandera en su vitrina. Y que los heroicos hijos del Regimiento descansen disfrutando de la paz de la hermosa villa castropoleña.
Corre este video por internet y no me he resistido a colocarlo como regalo de fin de semana.
Paisajes rústicos, una bonita historia de amor pastoril, clima bucólico y africano a tope. Y como banda sonora un tradicional blues interpretado por magníficos músicos africanos. No tengo idea de quienes son. En el reporte de Youtube se dice que la pieza ha sido producida en Londres en los estudios Groove y que el cantante se llama Daniel Fessehaye. Investiguen ustedes y luego me cuentan.
Buen fin de semana y cuidado en la carretera. Los quiero a todos sanos para el domingo de Ramos. Pueden tomar torrijas pero con cuidado.
Carlos Osorio es el titular del blog "Caminando por Madrid". Le llevo siguiendo desde hace muchos meses y mis lectores tienen cumplida referencia de lo que va publicando en los enlaces de la derecha.
Siempre va un paso por delante del exquisito grupo de blogueros madrileños que dedican su atención a la difusión de las riquezas artísticas que nuestra ciudad atesora y a veces oculta. Carlos al tiempo que nos enseña los interiores de viejos conventos tiene tiempo para detenerse en las tiendas a charlar con los comerciantes del viejo Madrid. Entra en las tabernas mas insólitas que todavía no han caido víctimas de la especulación comercial a tomarse unos vinos con los parroquianos. Pasea por los jardines historicos y nos anuncia la primavera. Y nos lo cuenta en directo. A veces incluso prolonga la jornada practicando el viejo arte del Cicerone y organiza grupos de visita a alguno de los espacios urbanos que domina como nadie.
Y le queda tiempo para dedicar a su oficio: pintar y escribir sobre lo divino y lo humano.
Ahora nos presenta una obra magnífica: "Tiendas de Madrid" que ustedes pueden encontrar y comprar online en Ediciones La Librería. Tres años de trabajo. Conversaciones, investigación en todo tipo de archivos oficiales y particulares. Y todo ello para presentar un hermoso fresco de la vieja cultura comercial madrileña. De tiendas, trastiendas, anecdotarios, secretos urbanos y tradiciones a punto de desaparecer. Un homenaje a los últimos ultramarinos, a las boticas centenarias, a los viejos artesanos. El libro va ilustrado con magníficas y cuidadas fotografías de Alvaro Benítez.
Felicidades Carlos. Un placer comprar el libro y enseñarlo a los amigos.
De las muchas interpretaciones del Canto del Cisne- Schwanengesang- de Schubert me quedo con la de Dietrich Fischer-Dieskau acompañado del pianista Gerald Moore. Y si me obligan a elegir entre los distintos lieder de la obra siempre dire que la Serenata- Ständchen-. Esa elección sería la de la mayoría.
No en vano la Serenata ha sido, es y será una de las canciones mas queridas por los públicos de toda condición. La canción ha sido interpretada de muy diversas formas. Versiones para tenor, para soprano, para sopranista. Acompañamientos de guitarra, de mandolina, etc.
He puesto como regalo del fin de semana la versión de Nana Mouskuri. No es precisamente la que mas me gusta pero refleja muy bien el alcance y la popularidad de la melodía.
Copio tambien la letra tanto en su original alemán como en español
Leise flehen meine Lieder Durch die Nacht zu dir; In den stillen Hain hernieder, Liebchen, komm zu mir!
Flüsternd schlanke Wipfel rauschen In des Mondes Licht, Des Verräters feindlich Lauschen Fürchte, Holde, nicht!
Hörst die Nachtigallen schlagen? Ach, sie flehen dich, Mit der Töne süßen Klagen Flehen sie für mich.
Sie verstehn des Busens Sehnen, Kennen Liebesschmerz, Rühren mit den Silbertönen Jedes weiche Herz.
Laß auch Dir die Brust bewegen, Liebchen höre mich, Bebend harr' ich dir entgegen! Komm, beglücke mich!
Quedo implorando mis canciones A ti a través de la noche; Abajo, en la tranquila arboleda, ¡Amada, ven a mi lado!
Murmurantes, esbeltas copas susurran A la luz de la luna, El acecho hostil del traidor No temas, tú, amada.
¿Oyes gorjear a los ruiseñores? ¡Ay! Ellos te imploran, Con el sonido de dulces quejas Imploran por mí.
Comprenden el anhelo del pecho, Conocen el dolor del amor, Conmueven con los argentinos sonidos A todo tierno corazón.
Deja también conmoverse tu pecho, Amada, escúchame; ¡Trémulo aguardo el encuentro! ¡Ven, hazme feliz!