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30 de enero de 2017

A las puertas de un proceso de cambio en la política internacional

PARIS MAYO 1968    
NUEVA YORK ENERO 2017

En la década de 1960 el mundo parecía haber entrado en una fase de calma política. La Guerra Fría se había acomodado, después de la crisis de los misiles de Cuba, a una especie de equilibrio sólido. Las economías marchaban bien. El tiempo de las guerras coloniales tocaba a su fin pues se estaba abriendo un proceso de entrega controlada por parte de las metrópolis a grupos de poder locales en muchas partes de África y Asia. El mundo parecía caminar por una senda de paz, aunque, a mediados de la década, la guerra de Vietnam se cruza por medio generando una sombra sobre la aparente calma chicha en la que transcurren las cosas.

Los sectores revolucionarios encabezados por Cuba y algunos grupos guerrilleros de otras partes del mundo se han instalado en una dinámica militar ruralista, muy separada de las luchas sindicales del occidente. Estas fuerzas guerrilleras parecen despreciar a los movimientos urbanos obreros y estudiantiles de Europa y EEUU que dudan sobre el camino a seguir. Los discursos leninistas y el pensamiento marxista tradicional parecen haber entrado en crisis y la Internacional Comunista, dividida ya por estos años entre las influencias china y soviética parecen haber entrado en una dinámica escapista.

La izquierda política y social occidental se encuentra desanimada y en busca de nuevos referentes intelectuales y culturales. La lucha anticolonial y las referencias armadas no parecen concitar el entusiasmo de los jóvenes estudiantes ni de la clase obrera más allá de la influencia sobre cierta intelectualidad cosmopolita.

Y sin embargo algo se estaba moviendo. La escalada en la guerra de Vietnam, la insatisfacción de ciertos sectores juveniles universitarios y la creciente influencia de determinados movimientos culturales como el hipismo y el rock urbano están ya creando las condiciones para una década prodigiosa de luchas por la paz y por una nueva sociedad que en el futuro se conocerá como el mayo del 68. Esos movimientos de nuevo tipo que ya no están organizados por ninguna potencia política internacional generarán una corriente global de solidaridad juvenil a lo largo de muchos países occidentales.

Dirán ustedes que a qué viene todo este rollo. Pues se lo diré. Creo que estamos a punto de entrar en una fase de movilizaciones internacionales de nuevo tipo. Inspiradas por un sentimiento de paz en el mundo, de lucha contra la desigualdad, de emergencia de nuevas formas de vida más respetuosa del equilibrio ecológico.

Por primera vez estamos viendo una quiebra en el interior de las fuerzas neoliberales. Muchos empresarios y pensadores del campo neoliberal se están dando cuenta de la imposibilidad de seguir manteniendo el modelo que hasta ahora tanto les ha favorecido. Esos sectores parece que perciben la aparición de una quiebra histórica. Lo que ellos llaman populismo no es otra cosa que la aparición de movimientos espontáneos en las grandes ciudades occidentales que no se resignan a seguir en manos de grupos de poder monopolistas. Esos movimientos hoy no tienen un respaldo masivo ni tampoco un esqueleto ideológico. A veces parecen controlados por partidos o minorías empapadas de pensamiento fascista, pero en cualquier caso expresan una insatisfacción creciente. Las respuestas atemorizadas, los reflejos de búsqueda de seguridades vía nacionalismos puede que sean una respuesta equivocada.

De alguna manera Trump va a representar el ensayo general de la ocupación del poder por parte de esos movimientos defensivos, de esos modelos de respuesta a la crisis de la globalización mediante el retorno a fórmulas proteccionistas y nacionalistas. Si quieren ser eficaces van a tener que enfrentar no solo a los grupos y las clases socialmente más avanzados y progresistas, también a una parte considerable del poder neoliberal más cosmopolita y moderno que se siente humillado por esos movimientos a los que desprecian.

No sé cómo va a terminar todo. Mejor dicho, no sé cómo va a empezar todo a expresarse. Pero tengo la intuición de que algo está a punto de pasar. La incapacidad de la socialdemocracia, pero también la de los movimientos radicales de izquierda para encontrar respuestas es un síntoma puede que positivo. Parece que las recetas que hasta ahora funcionaban no tienen respuesta. Cuando lo viejo no funciona las mentes se abren.

Las escenas que estamos viendo en EEUU de toma de los aeropuertos, de marchas del movimiento feminista y como se están extendiendo por el mundo me dan mucha esperanza. Esa oposición naciente de sectores empresariales de la nueva tecnología a las ideas y las propuestas de Trump constituyen una novedad sorprendente. Incluso fuerzas más tradicionales del capitalismo neoliberal están viendo los riesgos de esas políticas.

Llámenme tonto o fantasioso, pero estoy viendo como a través de una neblina aparecen nuevos movimientos que nos sorprenderán. Tal como pasó con la izquierda política y social de los años 60 puede que pasemos de las dudas, del sentimiento de incapacidad al entusiasmo.

23 de marzo de 2015

TÓPICOS TÍPICOS PARA DESPUÉS DE LAS ELECCIONES ANDALUZAS

Emilio Temprano, discípulo de Julio Caro Baroja, escribió este tratado sobre los tópicos regionales españoles. El libro solo se encuentra en librerías de viejo si es que hay suerte pero merecería una reedición en papel y en ebook. Es un libro imprescindible para conocer el origen de tantos mitos y tópicos sobre el ser de los españoles y de la forma de vernos entre unos y otros.



Ya saben aquello que decía Durán i Lleida sobre los andaluces que se pasaban el día en el bar. O las tonterías de Ana Mato sobre el analfabetismo andaluz. Tópicos, algunos tan viejos como la historia de España, cuyo objetivo no es otro que reírse del vecino del sur, último en incorporarse a la España eterna, para evitar reírse de uno mismo, viejo castellano. Verdad es que los propios andaluces a veces colaboran en la chirigota. No sé si para vacunarse de la burla de los demás o por puro masoquismo. Todavía me acuerdo de la tenista de la bata de cola que utilizó como imagen el ayuntamiento de Sevilla. Y algunas otras chapuzas más. 

Estos frenesís anti regionales unas veces afectan a los catalanes, otras a los vascos, a los madrileños y a todo lo que se mueva. La risa va por barrios. Hoy les toca recibir candela a los andaluces a cuenta del resultado de las elecciones autonómicas. Ayer por twitter circulaban verdaderas atrocidades más allá de los tópicos. Algunas lanzadas por responsables, quien lo diría, políticos. Por ejemplo UPyD no ha resistido la prueba del algodón de las urnas pero se ha permitido enunciar que “la corrupción ha ganado las elecciones”. En Cataluña el carnaval jocoso ha alcanzado cimas verdaderas de racismo y escarnio. Para algunos catalanes, seguramente una minoría, si gana CIU es una prueba de madurez ciudadana e inteligencia cívica, pero si gana el PSOE en Andalucía los pobres andaluces se convierten en unos torpes siervos corruptos. Les  libero de la ignominia de ofrecerles testimonios de esto. Tienen las redes sociales para saciar su curiosidad. Ayer tuve que vérmelas con más de algún energúmeno de la categoría. En la misma cuerda muchos votantes de la derecha se permiten lanzar insultos basados en los tópicos más crueles. Pero lo que no me esperaba es que desde circuitos de la izquierda surgiesen también especulaciones sobre el clientelismo natural de los andaluces. Menos mal que los andaluces saben mantenerse elegantemente al pairo de tantas exageraciones, extravagancias y rebuznos. Si tuviesen menos cuerda les aseguro que España se incendiaba de punta a punta. Por mucho menos de lo que se dice de los andaluces otros pueblos de España sacan las teas incendiarias y cantan gorigoris en las catedrales. Cuestión de estilo.

Pero además el caso es que, encima, los resultados de las elecciones son absolutamente racionales y pronosticados. El PP se ha llevado la hostia del siglo por ser el partido gobernante. Los partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos, han sabido sacar buen provecho para ser recién llegados y ofrecer unos programas electorales tipo carta a los Reyes Magos. Otra cosa es que ellos mismos se creasen la ilusión de desbordar el marco político. Ya en tiempos de Anguita se habló mucho de la tontería aquella del sorpasso y de las dos orillas. UPyD ha recibido el castigo esperable por su falta de cintura política y la prepotencia de la señora que encabeza esa formación. IU ha pagado el pato de ser fagocitada por una izquierda guay y moderna y posiblemente por  su falta de claridad de ideas. Un partido como IU no puede estar al mismo tiempo en la oposición y en el gobierno, subido a la revolución o montados en el pacto, aliándose en unos sitios como en Extremadura con la derecha y en otros con el partido de Bankia. Y por fin el PSOE, ha recibido un triunfo por incomparecencia de los contrarios. Ha sabido elegir el momento y el eje de su campaña basada en el malestar del pueblo con el gobierno de Rajoy. No ha hecho nada que los demás, a excepción del PP por supuesto, no pudieran hacer. Y no se ha entretenido. Y fíjense que a pesar del éxito sus resultados en porcentaje y número de votantes han sido los peores de toda su historia. Incluso ha sufrido para mantener el mismo número de escaños que en las anteriores elecciones. Si los ha conseguido ha sido exclusivamente por la regla d`Hondt.  De hecho va a tener que gobernar en minoría y estará siempre en alerta ante el peligro de la formación de una mayoría de bloqueo ya que no de gobierno alternativo. Y por último decir que casi todas las encuestas solventes han anticipado los resultados con bastante acierto.

Pero señores, esto es lo que hay. Seguiremos hablando del gobierno. Pero mañana.

12 de enero de 2015

LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD

Foto de la manifestación de hoy en París


¿Que podemos hacer los hombres y las mujeres de buena fe y escasos conocimientos ante los sucesos de París? Pues poco podemos hacer. Interpretar los hechos está fuera de nuestra capacidad. La realidad tiene tantos prismas que la mirada corre el riesgo de quedarse prendida en las zonas mas iluminadas por los fuegos de artificio. Artificios para generar miedo. Trampas para hacernos dudar de todo y de todos. Propagandas sutiles y bestiales, las dos cosas muchas veces al mismo tiempo, para terminar por justificar cruzadas.


Las gentes se manifiestan con el ánimo de conjurar el miedo y despertar de la pesadilla. Los madrileños conocemos muy bien esos sentimientos después del 11 M del 2004. Unos nos quisieron vender la moto de una conspiración terrible que supuestamente pondría de relieve la corrupción de nuestros poderes. Otros se empeñaron en agitar el fantasma del choque de civilizaciones como mejor estrategía de superviviencia en un mundo condenado a una guerra universal entre religiones y creencias. Los de más allá explicaron las cosas como el fallo de una política policial que no hizo bien su trabajo. Todo igual. Ahora vemos lo mismo en París. Déjà vu qu e dicen los franceses.


Depositamos nuestras flores, nos manifestamos de la mano cristianos y musulmanes- judios pocos porque no los tenemos en España- y al día siguiente estábamos metidos de nuevo en trances electorales y en peleas políticas. Yo me pregunto a veces como será posible resolver este gran problema del terrorismo islamista radical. ¿Cerrando nuestras fronteras? ¿Restringiendo derechos personales? ¿Desarrollando un combate ideológico por la supremacía de unas ideas sobre otras? Los viejos patriarcas de la biblia impusieron un dios de la venganza, Los Reyes Católicos descubrieron la fórmula de la expulsión de judios y moriscos. Los inquisidores imponiendo la ortodoxia a sangre y fuego. Los nazis llenando los hornos de cremación de los enemigos de la raza aria. Los yihadistas, ahora, imponiendo la sharia y el califato para destruir a los infieles.


Y, sin embargo, el mundo ha seguido adelante. Por cada inquisidor, un ilustrado. Por cada yihadista un hombre o una mujer de paz. Por cada bestia parda y sus ideas de supremacía racial, un científico. Por cada patriarca doctrinario, una mujer y un hombre libres.


Viva la paz, viva la cultura, viva la ciencia. Saldremos adelante sin necesidad de entender todo. Simplemente seamos gentes de bien y pensemos por nosotros mismos, Sin odios, sin doctrinas, sin mas herramientas que el viejo lema de la revolución francesa.


IGUALDAD, LIBERTAD, FRATERNIDAD. En el orden que ustedes prefieran.

23 de marzo de 2014

DEP Adolfo Suárez. El último héroe español.


Ha muerto Adolfo Suárez.
Hoy me quedo con algunas imágenes de él. La del pleno de las cortes franquistas haciéndose el karakiri. Ese es un recuerdo que da fe de su inteligencia y astucia política y de ese momento se derivaron para AS los odios africanos que le derecha española le profesó durante tantos años y todavía le profesa. Hoy, sin embargo, esa misma derecha le reconocerá como uno de sus héroes.

La segunda imagen es la de AS aceptando la legalización del PCE en contra de todo el generalato y de los sectores mas recalcitrantes del viejo régimen. Aquello fue un golpe de audacia y, otra vez, de inteligencia. Esos generales nunca se lo perdonaron y por eso, incluso habiendo dimitido para evitar males mayores, le montaron un golpe ridículo y criminal pocos años después.

El tercer momento es precisamente el de AS aguantando de pie la balacera en el congreso de los diputados y rescatando al general Gutiérrez Mellado de las agresiones de esos militarotes de mierda. Gallardía y respeto por la democracia, algo que muchos otros, todos en realidad con la excepción del recientemente desaparecido Carrillo, no supieron sacar de si mismos avergonzando a un pueblo acobardado. Hoy esos mismos diputados que no supieron acompañar el gesto le rendirán honores. Los honores de su propio sonrojo.

Solo por esos momentos tengo para mi que AS fue el verdadero promotor del cambio del régimen franquista desde dentro del sistema. Supo hacer confluir ese propósito de regeneración con las ansias del pueblo y con unos sectores de la oposición muy débiles y escasamente asentados en la vida civil del país. Luego las cosas vinieron como vinieron pero nadie puede hacer responsable de ello a Adolfo Suárez.

DESCANSE EN PAZ


4 de noviembre de 2013

Una estatua dedicada al Doctor Pulido en el Retiro madrileño

Estatua levantada en homenaje al Doctor Ángel Pulido. En el Parterre del Retiro, en Madrid.


Ayer domingo tuvimos la ocasión de pasear un buen rato por el Retiro madrileño. Luce ya galas de otoño y es una delicia observar la inmensa gama de colores de las hojas de los castaños de indias, los robles del pantano, las acacias y tantas otras especies arbóreas como pueblan el bello parque de nuestra ciudad. 

Los curiosos cipreses recortados del parterre del Retiro. Una joya de la jardinería madrileña.



Este doctor Pulido es un personaje digno de admiración. Nació a mediados del siglo XIX en Madrid en el seno de una familia de origen asturiano que tenía una pequeña tienda de vinos en la calle de las Infantas. Estudió medicina y su carrera como médico, investigador y académico fue larga y brillante. Ocupó importantes cargos en gobiernos de la restauración desde el partido liberal de Sagasta. Solo por esa trayectoria debería ser recordado en nuestra historia. Pero el caso es que lo que normalmente se recuerda de él es su contribución al rescate sentimental de la historia de nuestros expulsados judíos españoles: los sefarditas.

Dedicó años de su vida a entrevistarse con las colonias de sefarditas residentes en los Balcanes para intentar recuperar memoria de su diáspora. Gracias a sus desvelos el gobierno de Primo de Rivera concedió a los descendientes de los viejos judíos españoles la nacionalidad española. Ese reconocimiento histórico fue decisivo para que en las circunstancias de la segunda guerra mundial el decreto de concesión de la nacionalidad fuese invocado por muchos de los judíos en peligro para salvarse del holocausto.

De esta historia de este encuentro tan fructífero entre la opinión pública española y la diáspora sefardita y de la cual Pulido fue el gran artífice nació la decisión de erigirle esa pequeña estatua que hoy traigo al blog.

8 de febrero de 2013

Los papeles de Bárcenas: el expediente Picasso de la Constitución de 1978.

Prisioneros españoles, tras ser liberados por las tropas rifeñas. Foto tomada del diario El Comercio




Aquellos acontecimientos tuvieron como escenario una España en crisis económica profunda, con centenares de miles de españoles en paro. Una España que no había aprovechado las oportunidades de la neutralidad militar en la primera guerra mundial y que convirtió aquella circunstancia en un boom especulativo. ¿A que les suena de algo?


La que será recordada en el futuro como “la crisis de los sobres”, tiene un peculiar y familiar aroma. La intervención del embajador de Estados Unidos, la alarma despertada en los cuarteles generales financieros, empresariales e institucionales y la constante generación de teorías conspiratorias que corren por las redacciones y los mentideros nos recuerdan episodios históricos como el del expediente Picasso, preludio del golpe de estado primoriverista, asó como el de la crisis posterior al atentado contra Carrero Blanco y los tiempos previos y ulteriores al 23F.

Las alarmas se disparan constantemente y el fragor del helicóptero sobrevolando el barrio de Chamberí de Madrid, mi barrio, durante estos días pasados, indican que el miedo-pánico se ha instalado en las mentes de nuestros gobernantes y no solo de los gobernantes. A la gente se la ve ansiosa y lo que hace unos meses, solo unos meses, era indignación, cuando no cachondeo, por la constante aparición de episodios de corrupción, hoy se ha convertido en desazón. En preocupación por el futuro, por el qué va a pasar, por la duda, y hasta la seguridad en que esto no tiene salida.

Parece como si en algún despacho poderoso se hubiera dado autorización para levantar las compuertas del depósito de mierda y de iniquidad en el que parece haberse convertido nuestro país para que se produzca un desbordamiento que nos paralice a todos por miedo e inseguridad. ¿No queríais caldo? Pues tres, cuatro tazas. Hasta el vómito si fuera necesario. En estas circunstancias la respuesta no consiste simplemente en  levantar el velo de la corrupción sino en encontrar una salida liberadora mediante la propuesta de un borrón y cuenta nueva que nos coloque otra vez en un renovado punto de partida. ¿Revolución, reforma, más de lo mismo?

Me resulta muy difícil entender toda la secuencia de hechos pero tengo la sensación de que alguien ha decidido reventar el enorme grano de la corrupción y el descrédito del sistema para producir un cambio de escenario. Aquello del golpe de timón de los tiempos previos al 23 F de 1981. Descartada, por lo menos en apariencia, la alternativa militar, parece que conmover a la opinión pública para que acepte, con agradecimiento, cualquier salida por traumática que sea, que nos libere del espectáculo, fuese una estrategia adecuada

Y sin con ello tienen que llevarse por delante al PP y a CiU, por ejemplo, y por la vía de procesar a sus cúpulas dirigentes sería un precio aceptable a pagar. Todo para imponer un modelo de gobierno tecnocrático a la italiana o cualquier variable que coloque a los partidos bajo la dependencia de otros poderes. Puestas así las cosas el entramado de unos partidos debilitados estaría dispuesto a tragar con una salida tan acomodaticia la que se produjo el 23 F que destruyó la organización política de la derecha reformista de Adolfo Suárez y redujo al mínimo el vigor progresista del PSOE.

En un país tan antipartidista, tan antipolítico, el que los partidos sean los paganos de la crisis no resulta una mala receta.

¿Cómo convencemos a Rajoy para que anuncie que no se volverá a presentar a unas nuevas elecciones y con ello de paso a una necesaria renovación de la dirigencia del PP? Un empujón como el que le han metido estos días se hubiera llevado por delante ya al más bregado de los políticos europeos. En su caso el problema consiste en que resulta difícil encontrar un sustituto pues los papeles de Bárcenas han dejado en evidencia a toda una casta dirigente y algunos de los que aparentemente se han librado de la quema como Esperanza Aguirre no aguantan ni un telediario si el ventilador sigue funcionando a tope. Es lo del chiste del paciente y el dentista ¿verdad que no nos vamos a hacer daño? Por otra parte el PP se encuentra a gusto en la charca del “y tú más” y colabora dócilmente en el desarrollo de ese clima de hartazgo.

Pensemos bien el asunto. ¿Acaso es una novedad que el PP, como antes el PSOE, haya tenido y siga teniendo líneas de financiación al margen de la ley? o ¿que los intermediarios en esas prácticas se lo lleven crudo? Lo nuevo consiste en que en el caso del PP las cosas parecen haber llegado a un grado de desparpajo tal que eleva la temperatura de los gases de la caldera por encima de la propia resistencia de los materiales.

Alguien está jugando al aprendiz de brujo levantando la veda y el velo que tapa las miserias de toda una estructura de poder. Las menguadas redacciones de los grandes medios de comunicación no dan abasto para tratar de confirmar los cientos de rumores que les llegan en tropel. Los juzgados se llenan de causas de difícil procesamiento y los jueces y fiscales se sienten obligados a demostrar que son la última frontera que sostiene el sistema, mucho más en momentos en los que el poder ejecutivo tiene tendencia, por razones presupuestarias y políticas, a querer atarles en corto. Los medios públicos de comunicación, especialmente las televisiones, son una bomba a punto de explotar debido a las presiones que llegan a las redacciones. Esperanza Aguirre ensaya nuevas formas de tortura malaya para desconcertar a sus compañeros de partido y Rajoy vigila sus espaldas calculando quien pueda ser el Bruto de ocasión y por donde le vendrá la puñalada. Ante ese panorama las cosas de Ana Mato son minucias y la vieja técnica de entregar víctimas propiciatorias de una en una para calmar la marea del descontento no sirven de nada pues el maestro pontevedrés sabe que van a por él y que cualquier vieja historia encontrada en su largo pasado de actor político puede derivar en crisis final.

El caso es que sin Rajoy ¿qué? nos devuelve a lo que escribía pocos días antes de aparecer los papeles de Bárcenas. Desde entonces a hoy poco nuevo que comentar. Si acaso y por lo que tiene de novedad la decisión del PSOE de pedir la dimisión del gallego. Ese movimiento tiene un significado especial: puede suponer el primer paso para el desembarco del partido socialista del buque constitucional. O cuando menos de su desvinculación de un modelo de gestión de la crisis basado en el continuismo puro y duro.

Lo que nos espera a partir de ahora es un áspero periodo de idas y venidas. Un estado de confusión generalizado en el que difícilmente los verdaderos problemas de España tengan una correcta lectura. Dividida la opinión pública en dos bloques antagónicos; el de los que pretenden cargarse las instituciones públicas a cuenta de las carencias de sus gobernantes para sustituirlas por un entramado de negocios privados y los que quieren renovar de pies a cabeza el sistema político y constitucional para democratizarlo  e inmunizarlo de la influencia de los intereses privados aunque para ello corra riesgo de desaparición el mismo sistema de partidos, institucional y territorial que conforma el Estado surgido en la transición.

Ante ese panorama los estados mayores del poder reflexionan. Esperemos acontecimientos.

30 de diciembre de 2012

De Peligros al Olimpo. Las sedes del PCE en Madrid

Sede del PCE en Madrid. Año 77. En este local se recibió la noticia de la legalización en aquel famoso Sábado Santo Rojo. Estamos en 1977. Foto obtenida de la página web cartadeespaña.es
Calle Virgen de los Peligros número 4. Primera sede del Comité Central del PCE antes de la transición. A escasos metros de la Dirección General de Seguridad en la Puerta del Sol de Madrid. Aquella dirección la conocía muy poca gente de la organización. Aunque en la web que incluye la foto de arriba se habla de Peligros 4 yo creo que era el número 8. Mas personas conocían, sin embargo, otra sede del PCE en la calle Campomanes, muy cerca del Teatro Real. En aquella sede, la de Campomanes se celebró la famosa rueda de prensa de Carrillo en la clandestinidad. Aquella rueda molestó sobremanera a la policía franquista que hizo cuestión de honor el "cazar" a tan peligroso comunista. Cosa que consiguieron pero al precio de tener que ponerle en libertad, algo que molestó mucho mas todavía a los guardianes de las esencias del régimen. Por supuesto que tener la sede en tiempos de clandestinidad en la calle Peligros constituía un motivo de broma y de guasa.

Rueda de prensa en la clandestinidad de Santiago Carrillo. Foto tomada en la web de la Cadena Ser. De izquierda a derecha creo identificar a Victor Díaz Cardiel, el gallego Santiago Álvarez, Gregorio López Raimundo, Jaime Ballesteros, el del bigote, Ramón Tamames, Pilar Brabo y Manuel Azcárate.
Yo creo que pasan pocos meses hasta que el comité central se traslada a la calle Castelló, en el numero 36. No se porque tengo en la cabeza la calle Claudio Coello y la confundo con la calle Castelló como he dicho en algún momento equivocádamente. En el cogollo central del barrio de Salamanca. Era un local que parecía un fortín. No era casual. Cada vez que había un atentado de ETA allí que tenían a la puerta a los chicos de Fuerza Nueva con sus lemas y sus gritos tradicionales en contra de los comunistas. Creo que aquel local pertenecía a un adinerado comunista y protector del partido que se llamaba Teodulfo Lagunero. Esa debía de ser la razón: la economía.

No se en que momento, posiblemente a principios de los 80, el PCE decide trasladarse al barrio de Chamberí, a la calle Santísima Trinidad. El nuevo edificio es mas grande y dispone de unos servicios mas acogedores. Aquí recibe el PCE noticia del triunfo socialista en el 82 asociado a su propia catástrofe electoral. Ya el PCE estaba tocado del ala desde finales de los 70. Las divisiones, las polémicas afloraban en el día a día y el desastre organizativo- el famoso proceso de la territorialización- pasaba factura a una organización que no había cumplido sus propias expectativas. La vida del PCE fue languideciendo y aquella sede de Santísima Trinidad- la Trini para los propios-solo se animó, triste animación, a causa del fallecimiento de Dolores Ibarruri, Pasionaria. Su muerte a finales de los 80 ocasionó una enorme convulsión popular, no solamente entre las filas del PCE. Su capilla fúnebre se montó en el gran hall de aquel edificio. Y por allí pasaron multitudes.

Cartel conmemorativo de la muerte de Dolores Ibarruri. Uno de los carteless mas difundidos de la iconografía comunista española.
La muerte de Dolores fue un acontecimiento con un contenido simbólico tremendo. El PCE se puede decir que a partir de ese momento no levantó cabeza. Solo a mediados de los 90 y como resultado del deterioro político de los gobiernos del PSOE pareció que la fórmula de la coalición Izquierda Unida podía hacer remontar esa década catastrófica. Por lo que fuese, aquello de la pinza puede ser, vaya usted a saber, no prosperó. De hecho la catástrofe electoral de los 80 y primeros 90 trajo como consecuencia la ruina economica de la organización y el naufragio entre deudas de aquella sede de Santisima Trinidad. Utilizo a propósito lo de naufragio. No se si saben que la calle Santisima Trinidad no se llama así en homenaje al misterio triangular de las divinidades cristianas. La calle está dedicada al navio Nuestra Señora de la Santísima Trinidad, una de las joyas navales mas espectaculares de la Armada Española de todos los tiempos que tuvo trágico final en la batalla de Trafalgar frente a los pérfidos ingleses.

Decía que la ruina económica aconsejó u obligó al PCE a mudarse de barrio. En una deriva simbólica muy llamativa del aristocrático Barrio de Salamanca se pasó al mas menestral Chamberí. Y de aqui al obrero de San Blas, mas acorde, sin embargo, con las tradiciones comunistas. de Castelló a Santísima Trinidad. De Santísima Trinidad a la calle Olimpo. Bajando en categoría barrial y subiendo en la escala nominal de las calles, hasta llegar a la compañía de los dioses clásicos. Las malas lenguas dicen que en algún momento se barajó la posibilidad de mudarse a un viejo edificio de la calle Desengaño. En aquellos años de la mudanza aquel barrio céntrico de Madrid tenía los precios inmobiliarios a la baja por cuenta del deterioro ocasionado por el mundo de la droga en las espaldas de la Gran Vía.

Hubiera sido un broche irónico llamativo. De Peligros a Desengaño pasando por el misterio de la Santísima Trinidad.

4 de diciembre de 2012

Decrecimiento. A la fuerza ahorcan

Entrevista con Garret Hardin, uno de los grandes "profetas" de las teorías favorables al cambio de sistema económico mundial por razones ecológicas y civilizatorias.



La idea de que este mundo tal como está planteado no es viable es tan vieja como la misma civilización. De siempre han existido apóstoles y profetas a favor del cambio radical de las pautas de comportamiento social. Los primeros cristianos. Los cátaros en la edad medieval europea. Los utopistas en las edades modernas. Los comunistas utópicos creadores de falansterios en la era del primer capitalismo. Los hippies de nuestra juventud. Hay una línea del tiempo a lo largo de la historia y de las civilizaciones partidaria de la vida sencilla y virtuosa y es muy posible que esa corriente filosófica eterna alcance sorprendentes cotas de popularidad en nuestro tiempo. A veces puede que venga cargada de espíritu milenarista y a veces adoptará una simple formulación práctica y alejada de cualquier perfil combativo.

Hoy si algo podemos tener claro es que el decrecimiento vendrá pero forzado por los acontecimientos y las circunstancias. Y que afectará a una parte de la sociedad, la mas vulnerable: las clases pobres y medias de las sociedades occidentales. Esas poblaciones, junto con aquellas marginadas por la globalización en inmensas áreas del mundo- África, América Latina y regiones asiáticas- tendrán que buscarse la vida en territorios fuera de los mercados oficiales a través de movimientos solidarios-la vieja solidaridad-,cooperativos, informalidad fiscal, autoconsumo, etc.

Los afortunados detentadores de renta seguirán observando pautas de consumo cercanas a las actuales sin detrimento que en su seno se vayan instalando corrientes filosóficas partidarias de una vida más sencilla, de unos modos de consumo más sostenibles, etc. Los nuevos ricos, fracción creciente del poder financiero, se comportarán como eso, como nuevos ricos, y harán del consumo suntuario una de sus señas de identidad. Nada nuevo, por cierto. Recuperen ustedes el gusto por los escritos de Thorstein Veblen y verán.

La idea de las tres revoluciones industriales, motivo de reflexión que nos invitó a escribir estas líneas, no deja de ser una construcción ideológica para facilitarnos la comprensión y la simplificación de fenómenos muy complejos. Por ejemplo, sería oportuno destacar como la segunda y la tercera revolución se imbrican entre ellas a través de las tecnologías robóticas. O como las tecnologías de la información han permitido desarrollar programas de formación y de capacitación para técnicos y trabajadores de las industrias típicas del segundo ciclo desarrollista en países como china o India. De alguna manera la tercera revolución ha permitido que la segunda alcance su máxima expresión.

Son muchos los científicos que mantienen que el ciclo de explotación de la tierra no ha tocado techo y resuelven la teoría de los “recursos limitados” de forma radical. Apuestan porque nuestro planeta está por descubrir en una gran parte como objeto de explotación. De forma literaria algunos hablan de que nuestro planeta debería llamarse Mar y no Tierra. En el mar, según los portavoces de estas teorías neodesarrollistas, tendremos la respuesta a la precariedad energética mediante el descubrimiento de nuevos yacimientos submarinos de petróleo y otras fuentes de energía. Que en el mar está la respuesta a muchas preguntas nacidas de las industrias biotecnológicas, etc. Si añadimos a esto el dogma de la teoría de la sustitución- ese fenómeno por el cual a partir de un coste determinado existirían incentivos para el cambio de materias primas o de tecnologías de producción y consumo- no deberíamos tener dudas sobre lo lejano, para esas mentes, de un mundo obsesionado por el decrecimiento. Con esa fe tecnológica resuelven de una tacada los problemas medioambientales y las crisis sociales derivadas del mal gobierno. Felices ellos.

Algunos, más románticos o alucinados, entre los partidarios del crecimiento eterno, llegan a contarnos historias de ciencia ficción sobre nuevas fronteras planetarias y aventuras en los cielos que nos permitirán seguir manteniendo el modelo depredador de la naturaleza a escala estelar. Deben haber visto muchas películas de guerras de las galaxias pero ¿y si tuvieran razón? Puede que nuestra generación de abueletes no lo veamos. ¿Pero podemos afirmar lo mismo para las generaciones del próximo futuro?

El capitalismo ha avanzado siempre a costa de procesos de innovación tales como
-innovación expansiva. Por ejemplo el Ford T o, ahora, la economía en la nube. Se transforma todo un tejido económico gracias a la emergencia de un nuevo sector productivo que crea empleo y nuevos negocios. A veces estas innovaciones pueden ser disruptivas, pueden alterar el equilibrio de sectores enteros. Por ejemplo el diseño gráfico por ordenador supuso la desaparición de sectores enteros de la economía.
-innovación de mantenimiento. Se trata de hacer lo de siempre pero con procesos mejorados. Por ejemplo, el Toyota Prius. Se defienden empleos, no se crean empleos nuevos pero suponen una forma de mantener estructuras.
-innovaciones de eficiencia. El caso de las miniacerías. Reducen el coste de fabricación y su distribución. Reducen los empleos pues los racionalizan pero evitan destrucción de sectores enteros al tiempo que liberan capitales que ahora se pueden dedicar a otros procesos innovadores.

Del equilibrio entre estos formatos de innovación surgen procesos virtuosos o enfermizos en materia de empleo y de paz social. Y hoy los técnicos, los economistas y los sociólogos, no se ponen de acuerdo en cómo incentivar un proceso de innovación sobre otro. Hay seguridad, sin embargo, en que el orden fiscal y económico actual no favorece la puesta en marcha de innovaciones expansivas.

El capital abunda y es barato pero ya no podemos medir su eficiencia en términos particulares. Hay que buscar objetivos de cambio social positivo y ello es incompatible con el capitalismo que conocemos orientado en exclusiva al beneficio particular. Hasta ahora hemos hecho frente a esta situación mediante el control por el Estado  de eso llamado el “bien común” y por la práctica “humanística y responsable” de algunos sectores del capitalismo comprometidos con la sociedad. Eso se ha acabado pues el Estado ha dimitido de su vocación y las empresas se han desvinculado, debido a la crisis, del gobierno de la política. Incluso sectores enteros del pensamiento liberal se han adelantado a las circunstancias y han construido toda una ideología ácrata capitalista partidaria de la destrucción del Estado o cuanto menos de su reducción a su mínima esencia.

Todo ello nos lleva a pensar en cuales sean las estrategias de fortalecimiento del Estado si es que acaso existen fuerzas políticas y movimientos sociales que apuesten por esa conducta, por el control de la globalización y por nuevas políticas fiscales que obliguen al empresariado y a los poseedores del gran capital a plantearse una nueva ética a cambio que se le facilitan recursos para invertir en innovaciones socialmente útiles. Este será el terreno posible de emergencia de un nuevo pacto social. Y a escala global, pues al final tendrá razón don Carlos Marx en aquello de que la única revolución será mundial o no será.

Pero todo seguirá pendiente durante un largo trecho de factores políticos de muy difícil manejo para conseguir renovar ese viejo pacto social construido a lo largo del siglo xx y especialmente a partir de los años 30 y 40 entre el liberalismo y el socialismo. El pacto por el cual los socialistas aceptaron el mercado y los liberales el estado del bienestar. Gracias a ese pacto pudo construirse la democracia moderna de masas. Vivimos todavía, formalmente, en ese pacto pero desgraciadamente hay fuerzas empeñadas en anularlo e imponer por la fuerza un retorno a viejas fórmulas capitalistas lo que tendrá como consecuencia también el retorno de viejas retóricas anticapitalistas. Pero ya no serán las cosas igual. El capitalismo difícilmente tendrá una salida dickensiana y el comunismo y el fascismo no serán aceptables para la gran mayoría como respuesta. No digo yo que las respuestas sean mejores, probablemente sean peores, por lo que puede que el miedo al vacío genere esos movimientos alternativos y la búsqueda de un nuevo consenso social.

¿Saben que les digo? Que de esto del nuevo pacto social tendremos que seguir hablando. Lo que tiene uno que inventarse para mantener el blog….
 
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