2 de febrero de 2011

Se necesitan ingenieros españoles en Alemania

España, Alemania

Foto en Flickr con derechos CC. Autor Contando Estrelas.
Mañana llega la señora Merkel a España en visita oficial. La jefa del gobierno alemán viene a someter a examen a nuestro Zapatero y seguramente a felicitarle por haber entendido, bien que tarde, la importancia de la lealtad al primer financiador de la Unión Europea.
Con una economía, la alemana, que crece al 3,5% se habla incluso de la posibilidad de organizar una fuerte campaña de atracción de trabajadores españoles para alimentar la máquina de la industria alemana. Se buscan jóvenes licenciados y técnicos para formar parte del nuevo milagro teutón. Un milagro que ha permitido aspirar a mantener el nivel de paro en tasas del 7% (eso significa el pleno empleo), pero que a su vez tiene fuertes limitaciones debido al proceso de envejecimiento de su población por el cual se calcula que en muy pocos años mas de seis millones de trabajadores alemanes pasarán al retiro.
En esta ocasión el ciclo económico exige la colaboración de un tipo de “gastarbeiter” (trabajadores invitados) distinto del obrero manual que llegaba a Alemania en los años 60 y 70. Hoy se buscan jóvenes técnicos, especialistas, ingenieros y en general gentes con alta preparación. Dados los niveles de paro de esos colectivos en España y la buena fama de las escuelas técnicas universitarias españolas es por lo que se entiende que la cosa merece la firma de un acuerdo de colaboración entre los gobiernos de España y Alemania. Aunque son muchas las voces que hablan de “fuga de cerebros” yo tiendo a pensar que esta operación tiene muchos aspectos positivos.
El primero es el de suponer abrir una esperanza a muchos jóvenes de nuestro país que se encuentran asfixiados en el ambiente laboral español. Supone adicionalmente para nuestros jóvenes pasar por la experiencia y recibir la formación en empresas líderes de muchos sectores industriales. Al final con su retorno en mejores momentos de nuestra economía eso supondrá una ventaja. Pero sobre todo la gran virtud que yo veo en estos movimientos laborales es el de remover el tradicional apego- de pegamento Imedio- de nuestras gentes a su terruño. Quitarnos el pelo de la dehesa. Hacernos mas cosmopolitas.
Aprovechando que mi sobrino Juan lleva dos años en Alemania trabajando como diseñador gráfico en una empresa japonesa líder del sector de los videojuegos, le he pedido que me escriba unas líneas, unas notas de color, para contar su experiencia. Y esto es lo que me escribe:
“Mi experiencia alemana por ahora está siendo muy buena por el lado profesional. Por lo demás... bueno, no se puede decir que Alemania sea un país lleno de carácter en el que te llenas de vida y ganas por descubrirlo. Hay cosas interesantes que ver y hay lugares muy bonitos, pero nada del otro mundo si ya has visitado Francia o Italia.
Al principio uno se siente muy extranjero, sobre todo por el idioma (no es francés, que puedes "adivinar qué se dice" o inglés, que está hasta en la sopa). Al principio es una barrera muy incómoda. Sin embargo, la experiencia puede ser muy distinta según donde vivas. En mi caso, hablar alemán no es indispensable para vivir. En Frankfurt todo el mundo habla inglés y hay muchos inmigrantes. Suele tener más sentido hablarle en inglés al tendero paquistaní que intentar ambos chapurrear un alemán que ninguno sabe bien. Pero esto casi solo pasa en Frankfurt, una ciudad que es bastante diferente al resto de Alemania. En el resto de Alemania no se suele hablar inglés y sí hay que aprender alemán rápido para poder vivir cómodo. Se puede aprender "alemán de supervivencia" (pedir en un restaurante, comprar en tiendas...) bastante rápido, pero hablarlo a buen nivel lleva más tiempo (1,5 - 2 años). Para puestos profesionales en los que se deba hablar alemán, supongo que es recomendable tener un nivel alto antes de decidirse a venir.
La forma de vida aquí es muy simplona y no tiene mucho misterio. La atracción principal del día a día son los mercados al aire libre. Se vende carne, fruta, verduras y se ponen mesas largas en las que la gente se sienta de manera común a comer una salchicha con pan y kétchup. Me sorprendió lo mucho que les gusta a los alemanes pasar tiempo en la calle. Ahora en invierno hay muchos bares y cafeterías con terraza. Ponen mantas y calentadores de gas para que la gente pueda estar fuera.
En general, al alemán se le puede definir como correcto. Los modales son algo muy importante en las relaciones. Hablar incorrectamente o decir una palabrota tiene connotaciones mucho más graves que la de ser simplemente un maleducado. La manera de hablar para una alemán puede definir muchas cosas que ellos tienen muy en cuenta (educación, clase social, proveniencia...). Otra cosa diferente es que cuando dices algo, tienes que hacerlo. Si a alguien le dices que quedáis el lunes de la semana que viene para tomar un café y charlar, esa fecha ya queda fijada y es de muy mala educación olvidarse. Decir que vas a hacer algo ya es compromiso, no como en España que improvisamos más.
La comida en general no está mal. Es mucho mejor que en Inglaterra pero bastante peor que en Francia. El plato típico de Frankfurt es el "schnitzel", que viene a ser un escalope. No está mal, pero tampoco es algo increíble. Se come mucho guiso, mucha carne de cerdo y patatas de todas las formas y colores. Los precios, comparados con Madrid, no son muy altos. De hecho, Frankfurt es más barato que Madrid en cuanto a comida.
Los sueldos son altos comparados con España. También hay bastantes ayudas en cuanto a integración. Por ejemplo, si tienes residencia en España y estás pagando un piso, el gobierno alemán te da una ayuda mensual de 300€ para mantenerlo mientras trabajas aquí.
En Alemania hay bastantes españoles. Casi todos ya mayores que llevan viviendo aquí muchos años. También hay estudiantes Erasmus, pero muchos menos que en otros países como Italia o los nórdicos. La imagen hacia el español es buena y siempre asociada con el buen rato que ellos pasan viniendo en verano a la playa. Los alemanes son muy abiertos a lo extranjero y les gusta mucho poder practicar otros idiomas. Siempre se quejan de lo triste que es vivir en Alemania y no entienden cómo puede ser que un español cambie Frankfurt por Madrid. También sienten mucha admiración por todo lo americano. Les encanta el "american way of life" (hamburguesas, ropa, deportes... todo lo que sea americano). Varias veces me he encontrado con un grupo de alemanes que entre ellos hablan inglés porque es "cool" y queda muy bien.
Yo personalmente, si fuera alguien sin trabajo en España sí que me vendría un par de años para trabajar, pero no lo veo un sitio muy atractivo para la mentalidad española. El carácter alemán es aburrido y le falta a todo un poco de alegría. Pero claro, eso es hablando en general, hay de todo en todos sitios.”
Hasta aquí lo que me cuenta Juan. Solo una nota mas. Resulta que desde el día 27 de Enero se “ha iniciado la colaboración entre los Servicios Públicos de Empleo de España y Alemania a través de la red EURES para un proyecto encaminado al reclutamiento de personal cualificado español para trabajar en Alemania para los sectores de sanidad, ingeniería, docencia, hostelería y turismo.”. Eso es lo que informa la misma Embajada de Alemania en España. Y que red de Servicios Públicos de Empleo Europeos EURES ya está en marcha para recibir ofertas y demandas de empleo en esos sectores.
Después de escribir todo lo anterior se me ocurrió pedir la opinión de mi amigo Sergio. Alemán consorte, padre de alemanes y visitante regular del país tudesco, Sergio conoce muy bien la idiosincrasia de nuestros vecinos europeos y, tanto o mas, mas la de los españoles. Al ser uruguayo y tener como oficio académico el de antropólogo social puede tener una percepción muy precisa de los problemas de encaje de españoles y alemanes. Aqui copio lo que me ha escrito:
"Si bien no he trabajado en España, bien sabes que conozco perfectamente el estilo de trabajo español (y el alemán). A tí y a tu sobrino les veo muy cosmopolitas, tal vez porque él está en un trabajo creativo y tú eres independiente y hasta donde sé no has conocido el estilo alemán.

Yo no veo a los españolitos entrando a trabajar puntualmente a las 8:00, sin la escapadita al bar de la esquina para el chocolate con churros o el cafecito; sin el pincho de tortilla a eso de las 11:00, las dos horas de suculento almuerzo a partir de las 14:00 y después quedarse zangoloteando hasta tarde en la oficina y salir a tomar unas cañitas antes de regresar a casa.

Allá se comienza a trabajar a las 8:00 (y no después de las 9:00). El alemán llega bien desayunado y al mediodía come un sándwich y una fruta, sin salir de la oficina y sin perder más que 5 minutos. Y a las 5 de la tarde se pela para su casa. Puede ser que los más jóvenes salgan a tomar una cerveza, pero para el noticiero de las 7 seguro ya están en casa.

Salvo Frankfurt, Munich, Hamburgo y Berlín, el resto de las ciudades no tiene vida nocturna después de las 10 de la noche.

Podrás ganar más dinero, o tener más ayudas, o qué se yo. Pero la calidad de vida de España no la iguala ningún otro país de Europa (salvo quizás el Sur de Italia, que no conozco, porque lo que es el norte, es una provincia alemana). Y por calidad de vida me refiero al clima, a la movida nocturna, la comida , el trato y el nivel de estrés de la vida diaria y laboral. El trato no es que sea malo, pero para los sensibles latinos, nos parece distante, formal, frío y acartonado. Como bien dice tu sobrino, te tienes que medir con tus palabras, y no solo con eso sino con el volumen. Olvídate de entrar a un bar o restaurante y no poder escuchar la voz de quien te acompañe, debido al batifondo de los parroquianos.
Encontrarás a la gente compartiendo las mesas sin conocerse (cosa que a veces resulta incómoda, especialmente si quieres hablar de algo personal), hablando en voz baja y sin interrumpirse.

Es más, si quieres lograr alguna ventaja en algún restaurante o tienda, levanta el tono y se desesperarán. En el tráfico son ordenados, nadie toca la bocina, nadie putea ni insulta. En la calle no tiran papeles ni envases, etc. (Puede ser que ya no sea tan así, ya que con tanto inmigrante de todo el mundo, hay cosas que se van perdiendo de a poco).

En resumen, puede sonar feo, pero los españolitos son muy blandos y tampoco son tontos. Fíjate en mi empresa y similares y verás que a los países del norte Africa y medio Oriente envían a sudacas, no solo porque son más baratos sino porque incluso pagando más, no son muchos los españoles que gustan de ir y quedarse (salvo que vayas de cacique). Alemania es Europa, a lo mejor se animan más de los que yo imagino."

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