13 de abril de 2007

FIERA CORRUPIA


No soy yo cuando me enojo I, originally uploaded by www.luisbeltran.com.

Voy a adoptar la palabra CORRUPIA. Será la palabra huérfana a la que procuraré refugio en esta casa. Mi amigo Adán-Adolfo informa de la campaña que la Escuela de Escritores ha lanzado para apadrinar palabras olvidadas. He estado dudando entre corrupia, caramba y coriza. No son palabras totalmente olvidadas pero por distintas razones parece que se emplean poco. He buscado por Google cada una de esas palabras y me quedo con corrupia por ser la menos citada de las tres.

Corrupia parece provenir de los romances de ciego del XVII y viene a utilizarse para retratar a esas personas fieras que van por la vida asustando a las buenas gentes. No ha debido ser muy empleada por las clases letradas de nuestro país pues observo en el Seco que la entrada correspondiente en el diccionario del español actual no tiene apenas referencias.

Parece que la iniciativa ha tenido una pequeña deriva política. Al presidente Zapatero se le ha ocurrido apadrinar la palabra andancio y a Rajoy avatares. Ambos han recibido cumplidas críticas de sus respectivas parroquias adversarias. Ganas de llevar a la política lo que es solo un pequeño juego.

Es posible que la palabra corrupia me llegase a la mente a través de un sencillo mecanismo asociativo con la palabra Corripio. Corripio era hasta hace poco mas de dos años una de las tabernas mas populares de Madrid. Cerca de la glorieta de Bilbao, en la calle Fuencarral, Corripio servía sidra de grifo acompañada de unas riquísimas empanadas muy exclusivas. Tengo que decir que conservo el teléfono de la casa donde se encargaban las riquísimas empanadas. Era un sitio muy curioso. Para pasar a los servicios había que cruzar por debajo del mostrador. Una de las cosas características del local era la existencia de cuatro cubas de color rojo que contenían vino a granel muy solicitado por los clientes para llevar a casa. Algún día veo pasar por mi barrio a uno de los antiguos dueños. Está más gordo y lustroso que entonces y pasea acompañado por un perro de caza precioso. Se le ve moreno. Se ve que da mas dinero cerrar estos templos de la vida madrileña de antaño que mantenerlos. Actualmente en el local que ocupaba Corripio se ha establecido un insulso bar moderno de diseño.

A Corripio no le pudo apadrinar nadie para evitar su cierre. Sin embargo la palabra CORRUPIA ya tiene un padrino que la defenderá a capa y espada. Mi primera defensa de la palabra ha sido incluirla en el diccionario del procesador de textos word de microsoft. Bill Gates ha quedado debidamente avisado.


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